El ámbito del rock peruano y latinoamericano está sumido en la tristeza hoy, tras el fallecimiento de Pedro Suárez-Vértiz, eminente músico, cantante, compositor y productor peruano.
A lo largo de su fructífera trayectoria musical, Pedro ha entonado himnos al amor, al fervor patriótico, a la euforia juvenil y ha destinado lo mejor de su genialidad al cuidado del medio ambiente.
En 2009, lanzó el tema “Amazonas”, impregnando la canción con sus característicos acordes y su distintivo estilo rockero. Su legado perdurará, resonando en los corazones de sus seguidores y dejando una marca indeleble en la escena musical.
“Voy a hablar de cómo la contaminación ha hecho que el clima entre en confusión”, dice en su primera estrofa, para luego añadir una reflexión sobre los cambios que están ocurriendo en el planeta, razón por la cual debemos estar preparados.
Asimismo, invita a reflexionar sobre la pérdida de nuestros nevados y su impacto en la seguridad alimentaria, así como en la salud de las poblaciones afectadas. “Ese bello nevado que el río alimentó perdió su blanca cima, la nieve se secó. Debemos prepararnos y poder ayudar a quienes sufrirían hambre y enfermedad”, se escucha en esta canción.
Respecto a la contaminación ambiental, Pedro Suárez-Vértiz transmite un profundo mensaje: “Cuidado debemos tener, contaminar nunca está bien”.
Compromiso social
En entrevistas con diferentes medios, Suárez-Vértiz dio a conocer sus compromisos con causas sociales, dentro de los cuales estuvo el amor por la naturaleza. Sobre su canción “Amazonas” indicó que fue de su inspiración después de conocer diferentes ecosistemas de nuestra Amazonía. El acceso de las poblaciones al agua potable fue una de sus preocupaciones.
La citada canción fue representativa de la Expo-Zaragoza 2008 y se utilizó para identificar una campaña de reciclaje en Madrid, España.
El video oficial de esta composición musical se inicia con un texto que llama a la reflexión mundial “El futuro aún no está escrito, cuidemos el agua”; y en la parte final también se hace referencia a esta problemática global consignando la frase: “En los próximos años. 7000 millones de personas sufrirán de escasez de agua. El futuro está en el agua, no la dejes desaparecer”.
El árbol como fuente de inspiración
De su biografía, se sabe que vivió, durante su infancia y adolescencia, cerca al Parque El Olivar, de San Isidro, lugar de Lima con agradable paisaje natural lleno de árboles. Quizá en eso se inspiró para componer su tema titulado “El Árbol” (1996), de su álbum “Póntelo en la lengua”.
En una de sus columnas que publicó en el diario El Comercio, de Lima, indicó que a través de su libro “Ignacio y el árbol” quiso explicar el origen de la inspiración en un niño y el conflicto que surge con quienes no lo entienden. En esa publicación, el personaje central es un infante muy sensible con una conexión particular con la naturaleza.
“Soy hijo del árbol, la la ra la la. Quiero ser el árbol, la la ra la la (…)”, dice su canción con peculiar y contagiante ritmo. Y luego seguía relatando sus vivencias al lado de la naturaleza. “Yo trepé una mañana un lindo árbol. Cerca de mi hogar, casi tambaleando cogí las ramas, no pude bajar. Bajo ese árbol mucha gente iba a pasar (…)”, contaba mediante esta pegajosa creación.
