Un grupo de investigadores del Área de Biotecnología Industrial & Bioprocesos del Instituto de Biotecnología (IBT) de la Universidad Nacional Agraria La Molina, liderado por la Dra. Rosana Chirinos Gallardo, viene investigando los beneficios de los péptidos del tarwi o chocho (Lupinus mutabilis) por sus propiedades bioactivas multifuncionales, como antioxidantes, antihipertensivos e hipoglicemiantes, determinados mediante ensayos bioquímicos in vitro.
Nutriente contra la diabetes
Los péptidos contribuyen a reducir el riesgo de ciertas enfermedades crónicas, como la diabetes, hipertensión, entre otras.
Actualmente, los péptidos más conocidos son los obtenidos a partir de proteínas de la leche, sin embargo, las proteínas de origen vegetal, como las del tarwi, resultan en una fuente interesante para la obtención de los mismos.
En el libro “Alimentos del Perú: Propiedades nutritivas y farmacológicas”, el Dr. Elmo León Canales, destaca al tarwi como un gran alimento funcional, que posee múltiples componentes bioactivos como lupanina, fenoles, taninos, saponinas y alcaloides. La lupanina tiene propiedades de regular el colesterol, efectos antibacterianos, antiarrítmicas e hipotensoras, además contiene alcaloides con efectos analgésico, antiinflamatorio y antiulceroso.
El tarwi es un alimento rico en hierro, magnesio y zinc, todo un potencial contra la anemia infantil.
Planta domesticada hace 1,500 años
En el Perú prehispánico los pobladores tomaban en ayunas la decocción de los granos del tarwi para eliminar parásitos, en virtud a su alto contenido de alcaloides, costumbre que aún se practica en algunas poblaciones andinas, productoras del grano. Se estima que la planta fue domesticada hace 1,500 años , como se evidencia a través de ceramios, textiles y pinturas estilizadas en vasos ceremoniales de la cultura Tiahuanaco (500-1000 d.C), así como en semillas halladas en las tumbas de la cultura Nasca (100-500 a.C)
Gracias al boom gastronómico nacional desde hace una década, los productos nativos o autóctonos como el tarwi y la maca están recobrando su relevancia como alimentos funcionales y nutraceúticos, luego de centurias de marginación y relego como resultado de la transculturación.
Supera a la soya en proteínas vegetales
Desde entonces el gran público se informó que el tarwi supera a la soya en 50 % en proteínas vegetales y, además, la leguminosa despertó el interés científico, pues un alimento con tantas virtudes nutritivas no ocurría desde que el mundo descubrió la quinua. Además el lupino o chocho tiene 41 a 51 % de proteínas, 28.2 % de carbohidratos, 7.1% de fibra, 15 % de calcio y 10 % de hierro.

Importante noticia sobre el chocho y/o tarwi, en la región sur del Ecuador hay un grupo de jóvenes interesados en trabaja en la producción de chocho con enfoque de cadena de valor, motivo por el cual quiero mantener contacto con los investigadores de la Universidad
EXCELENTE AVANCE