Si bien es cierto que en la segunda quincena del mes feneciente mejoró notablemente el panorama hidroclimático, con presencia de lluvias moderadas en las partes altas de Puno y en el Altiplano, los productores agrarios sostienen que la situación es de emergencia, incluso porque ellos calculan que el 70 % de los sembríos se ha perdido, por lo que se avecina meses de escasez de alimentos de origen agrario.
Sin embargo, da la impresión de que para el Gobierno central esta situación no es preocupante ni relevante porque hasta el cierre de esta nota, esta región política no ha sido declarada en estado de emergencia agraria.
Para entender un poco el drama de los productores, según el cálculo de ellos mismos:
- Quinua: En la presente campaña agrícola la producción del grano caerá en un 70 %, debido a la prolongada sequía y a las recientes lluvias que han afectado la panoja. Varias cooperativas y asociaciones de productores que ya tenían negociaciones adelantadas con compradores internacionales, han comenzado a renegociar en condiciones desfavorables para el productor. Además, hay más de 100 países que están incursionando en la producción de quinua y tienen el mismo mercado que la quinua peruana.
- Papa: Las pérdidas por altibajos climáticos en este cultivo involucraría al 65% de sembríos, de diversas variedades, que empezará a manifestarse en los próximos meses, cuando el tubérculo, el chuño negro y la tunta comiencen a escasear. Además, lejos de beneficiar a los cultivos de papa, las lluvias deficitarias que están cayendo, están provocando la proliferación de la plaga gorgojo de Los Andes o “papakuru”, que ataca a los tubérculos, afectando la calidad del producto.
- Avena forrajera: Imprescindible cultivo para la alimentación del ganado, apenas ha crecido 50 centímetros, lo cual imposibilita su cosecha con máquina y su acopio, por lo que en los próximos meses escaseará forraje para los animales, lo que está empujando a los ganaderos a la saca forzada de vacunos y ovinos para evitar mayores pérdidas. Asimismo, la muerte de alpacas adultas se ha incrementado en las zonas altas, debido a la falta de pastos. He ahí un apretado resumen que pintan el preocupante panorama.
