Como parte de las estrategias para impulsar el desarrollo ganadero, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) instaló una parcela demostrativa de avena forrajera de la variedad INIA 909 KATEKYL en favor de la comunidad campesina de Llullapuquio, distrito de Chetilla, región Cajamarca.
La instalación de la parcela fue realizada por la Estación Experimental Agraria Baños del Inca del INIA, con la finalidad de generar tecnologías adaptadas a la zona que permitan incrementar la calidad y productividad del piso forrajero, fortalecer la alimentación ganadera y mejorar la rentabilidad económica del productor. La actividad contó con la participación de agricultores de la comunidad.
Con la instalación de esta infraestructura agraria, el INIA fortalecerá la producción de semillas de avena que, por su alta calidad genética, elevarán los niveles de cosecha y la producción de forraje verde de alto valor para la nutrición ganadera. Además, se brindarán paquetes agronómicos sobre control de plagas, cosecha y poscosecha para la producción de heno y ensilado, entre otros aspectos de importancia.

INIA 909 KATEKYL es una variedad de avena forrajera de alta calidad desarrollada por el INIA, con capacidad de alcanzar un rendimiento de 61 toneladas de forraje verde por hectárea. Además, resiste el ataque de las principales plagas que afectan al cultivo, presenta un ciclo vegetativo precoz y posee resiliencia frente a los efectos del cambio climático.
La avena forrajera es un cultivo esencial para la ganadería de zonas altoandinas, ya que aporta fibra, proteínas y energía, además de garantizar la alimentación del ganado en épocas de escasez y sequía, mejorando directamente la producción de leche y carne. Asimismo, funciona como un excelente cultivo de cobertura para proteger el ecosistema del suelo y puede asociarse con leguminosas, como la vicia, para fijar nitrógeno de forma natural.
