La pitahaya peruana, una fruta tropical, vislumbra un futuro prometedor en el mercado mundial, según Erika Acevedo Sarmiento, directora de Proyectos de Inversión en Agro Pacific Global Services SAC.
Aunque Perú aún se considera un actor más pequeño en comparación con países como Vietnam y Ecuador, la pitahaya peruana destaca por ventajas únicas y ambiciosos planes de crecimiento.
“Perú cuenta con un clima ideal, agricultores capacitados y un creciente potencial de exportación. El futuro de la pitahaya peruana se presenta prometedor”, afirma Acevedo a Fresh Plaza
Enfatiza la importancia de abordar desafíos y capitalizar oportunidades para posicionar a Perú como un actor relevante en el mercado mundial de pitahaya.
Las explotaciones de pitahaya en Perú varían en tamaño, desde grandes plantaciones que superan las 100 hectáreas hasta fincas familiares más pequeñas de 5 a 10 hectáreas. En 2022, la producción alcanzó aproximadamente 15 000 toneladas, representando un aumento significativo desde las 5000 toneladas de 2020. La pitahaya roja domina, pero también se cultivan variedades amarillas en cantidades menores.
Las exportaciones peruanas de pitahaya se centran principalmente en mercados europeos como Países Bajos, España y Francia, con envíos más pequeños a Ecuador, Bolivia y Colombia. El reciente acuerdo con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos abre la posibilidad de que Perú se convierta en un proveedor clave para este mercado a partir de 2024.
Acevedo destaca que la demanda global de pitahaya está en constante aumento, impulsada por su atractivo exótico, valor nutricional y versatilidad en alimentos y bebidas. Subraya que la fruta de alta calidad y cultivada de manera sostenible en Perú está bien posicionada para aprovechar esta tendencia.
La empresaria identifica desafíos y oportunidades clave para el sector de la pitahaya en Perú, destacando la logística y la infraestructura como elementos cruciales. “El transporte eficiente y las instalaciones de cadena de frío son esenciales”, señala. Además, enfatiza la importancia del marketing y la creación de marca para diferenciar la pitahaya peruana, así como la necesidad de adoptar prácticas agrícolas sostenibles para resonar entre los consumidores conscientes del medio ambiente.
Foto: Cortesía productor de Arequipa
