La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) continúa promoviendo prácticas agrícolas tecnificadas para el cultivo de café en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), entre ellas la poda sistemática alta y la selección de brotes (deschuponado). Actualmente, Devida brinda asistencia técnica a 2527 familias que conducen 2994 hectáreas de café en 10 distritos de Ayacucho y Junín.
Esta técnica permite renovar tejidos y recuperar parcelas con baja producción, convirtiéndose en una alternativa eficaz frente a cafetales paloteados o en estado crítico.
En una reciente jornada de campo, los especialistas de la actividad café visitaron una parcela en el centro poblado Unión Santa Cruz (Río Tambo), donde evaluaron los resultados obtenidos en cafetales de más de 10 años. La aplicación de la poda sistemática permitió observar un incremento en la floración, un mejor llenado de grano y una estructura más equilibrada de las plantas. Esta técnica renueva la producción en solo un año, lo que representa una oportunidad significativa para las familias que enfrentan caídas en el rendimiento.
Los técnicos destacaron que la poda sistemática alta reduce la competencia entre ramas y facilita que la planta concentre sus nutrientes en los brotes productivos. Además, explicaron que esta práctica ordena el manejo del cultivo y ayuda a enfrentar retos como el desgaste natural de plantas envejecidas, la variabilidad climática y la presencia de plagas. Gracias a estos beneficios, los productores logran recuperar su capacidad productiva y obtener mejores ingresos.

Eugenio Utcañe Arbizú, caficultor de Unión Santa Cruz, destacó el valor de la asistencia técnica. “La transferencia de conocimientos ha sido fundamental para mejorar mis plantas de más de diez años. Cuando recién podé, algunos vecinos se burlaron y me preguntaron qué había hecho. Pero confié en la técnica y hoy veo los resultados: mis plantas están cargaditas. Eso me emociona y me anima a seguir trabajando de manera técnica”, señaló.
Devida proyecta replicar esta experiencia en otros centros poblados y comunidades nativas del Vraem, con el objetivo de fortalecer el manejo tecnificado del café y promover una producción sostenible y rentable.
