Los insectos ofrecen una oportunidad única para hacer frente a dos de los desafíos globales más importantes de la actualidad por el cambio climático: el suministro de proteínas y la eliminación de residuos orgánicos causantes de los gases de efecto invernadero (GEI).
¿Cómo? Mediante el cultivo de larvas de la mosca soldado negro (Hermetia illucens), un insecto nativo de América del Sur que, como larva, puede consumir hasta el 70 % de su propio peso corporal en desechos todos los días. Por cada kilogramo de residuos orgánicos que consume, se producen 50 gramos de proteína de origen animal.

Se alimentan con residuos de alimentos
Esta tecnología consiste en la cría de larvas a escala industrial para que degraden la materia orgánica y pueden reducir el volumen de desperdicio de alimentos hasta en un 95 % en un ciclo de crecimiento de dos semanas.
Una vez maduras, las larvas son procesadas para extraer el aceite usado en la industria de alimentos para animales, y se procede a la deshidratación para transformarlas en harina que contiene una concentración proteica de 63 %, la cual se destina a la alimentación de peces, aves o animales de corral.
Aceite rico en omega
Según el Sr. Luis Felipe Olaechea, gerente general de Gaia Recycle Perú (representante en el país de la tecnología austriaca Christof Industries) también es posible obtener aceite rico en omega, así como un fertilizante orgánico a partir de las heces de las larvas el cual es de una calidad comparable al del guano de las islas.
“La mosca soldado negro, en su composición morfológica no presenta aparato bucal, por lo que no es considerada como un vector de enfermedades, la larva de este insecto contiene un 40 % de proteínas y 30 % de grasas, son también una fuente natural de calcio, energía, vitaminas y minerales”, manifiesta.
Para las zonas rurales
El gerente general de Gaia Recycle Perú explica que han diseñado unas plantas móviles descentralizadas en container para las zonas agrícolas rurales de Perú.
“Los agricultores podrían brindar servicio de tratamiento de residuos orgánicos a las municipalidades usando la misma tecnología para tratar los desperdicios de alimentos de los mercados, restaurantes, camales de sus zonas de influencia y también de las viviendas como un segundo paso”, añade.
Una planta es capaz de procesar 100 toneladas de residuos orgánicos día, para producir por día: 6 t de proteína, 2.4 t de aceite y 25 t de fertilizante orgánico.
Agrega que la primera granja piloto se instalará en el norte del país para procesar los desechos de langostino y agrícolas.
El proyecto se ejecutará en el primer trimestre del próximo año y tiene como propósito valorizar los residuos de la industria langostinera que actualmente son causantes de GEI al no recibir ningún tipo de tratamiento”, comenta.
