Escribe: Méd. Vet. Roberto Acosta Gálvez, gerente general de Ramqhay EIRL
Hablar de la ganadería en el Perú constituye un reto y una oportunidad de iniciar una gran cruzada para desarrollarla, de manera que se convierta en una actividad más productiva, contribuya a la economía de los productores pecuarios grandes, medianos y pequeños y se beneficie el consumidor nacional.
El subsector pecuario representa el 39 % en el valor bruto de la producción agropecuaria y el sector avícola es el más importante como fuente de proteínas para el consumo de la población (fuente: Estadística del Midagri), habiendo logrado un gran desarrollo tecnológico-productivo y contribuyendo a las economías más deprimidas de nuestra población. Condición que no podemos ver en las otras crianzas pecuarias.
Los precios de la carne de cerdo
La industria porcina ha iniciado un proceso de mejora muy importante, pero se requiere incentivar a los productores que han hecho el esfuerzo de crianza con tecnología (el precio del kilogramo de cerdo no tiene una distinción de procedencia y es igual para todos); se requiere, asimismo, actuar con inteligencia en la crianza de traspatio de los cerdos para que ésta no sea una fuente de contaminación alimentaria ni un foco infecciosos ni un competidor desleal.
La población de ganado caprino es de 1ʼ807,961 y de ovinos 11ʼ261,559, sin embargo, el precio de su carne no está al alcance de la mayoría de la población, y su crianza muy atomizada sin sistemas mejorados.
En vacunos existe la crianza artesanal
La población de vacunos es de 5ʼ599,893, y en su mayor parte se trata como crianza artesanal, con promedios de producción lechera muy bajos (5 a 8 litros/día) y el precio de la carne igual de cara.
Una fuente proteica que ha crecido notablemente y masificada es la crianza del cuy, al 2017, la población de cuyes ascendió a 17ʼ380,175 unidades, involucrando a más de 800,000 unidades agropecuarias a nivel nacional, un crecimiento del 39 % y que a la fecha (no contamos con información) es mucho mayor, además de su gran demanda.
Muy importante en los actuales momentos climáticos del país a tomar en cuenta es establecer medidas preventivas que ayuden a mitigar y disminuir la presencia de enfermedades que afectan la producción y la calidad de los subproductos de origen animal.

El aumento de las enfermedades
En la sierra y la selva, las lluvias son muy importantes para la agricultura; en cambio, en la producción pecuaria, traen consigo un incremento de parásitos e infecciones bacterianas, gastrointestinales, pulmonares y reproductivas; todo esto afecta no solo el crecimiento y el desarrollo de los animales sino su producción y productividad, afectando incluso la inocuidad de los alimentos de origen animal.
En la costa el incremento del calor es causal de estrés en los animales y consecuente disminución de la productividad y producción.
No se enfrentan ni se previenen
Estas condiciones, se conocen y se presentan todos los años, sin embargo, no se enfrentan y previenen adecuadamente. Es necesario que se cuente con un calendario sanitario anual, y que se asegure su alimentación; que los criadores cuenten con el apoyo de las instituciones agrarias y los gobiernos regionales y locales, con sus profesionales agrarios, presupuesto para la adquisición y distribución de medicinas e insumos, educación sanitaria, y ayudar al acceso a los mercados con productos de calidad e inocuos, y de costo accesible para el consumidor.
Falta el rol promotor
Todo este panorama pecuario, reiteramos constituye una gran oportunidad de mejora y crecimiento en este sector; el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) debe asumir el liderazgo y rol promotor de la ganadería, cuenta con las instituciones, el presupuesto y puede buscar el apoyo internacional para conseguir tecnología y la modernización de la industria pecuaria.
