En la región Moquegua, el Valle del Algarrobal, ubicado a 15 kilómetros de Ilo, reúne 290 hectáreas de plantaciones de olivo. Sus frutos pueden alcanzar cinco centímetros de largo y destacan por el reducido tamaño de su pepa, características que contribuyeron a que esta zona fuera reconocida en los Premios Summum 2026.
La historia de estos olivos se remonta al siglo XVI, cuando los españoles introdujeron estacas de las variedades criolla o sevillana. El clima del sur peruano favoreció su adaptación y convirtió al valle en un importante centro de producción de aceitunas y aceite de oliva. Actualmente, sobreviven ejemplares con más de cuatro siglos de antigüedad.
La Ruta del Olivo Patrimonial de Moquegua recorre fundos como La Glorieta Grande, Poquera, Osmore, Chucarapi y La Pampita, donde se conserva parte de esta tradición productiva.
Esta actividad recibe el impulso de Agro Quellaveco, iniciativa de Anglo American que brinda financiamiento y asistencia técnica a los productores. En 2025, Agroindustrias Majuelo obtuvo una medalla de oro en el Berlin International Olive Oil Competition (BAIOOC) por su aceite de oliva.
