Ante la vista y paciencia de las autoridades, grupos de traficantes, militares retirados y policías en actividad, han invadido más de 50 hectáreas de tierras comunales de Aucallama, en la provincia de Huaral, región Lima.
Estos hechos se iniciaron el primer día de junio, por grupos que se disputan a balazos esas tierras que cuentan con sus respectivos títulos y registros desde antaño.
Los grupos invasores lo lideran licenciados del Ejército, policías y ciudadanos de mal vivir (invasores pagados), que han tomado parte del denominado “Tierra Prometida”, a la altura del km 61.5 de la Panamericana Norte, inclusive cuentan con maquinaria pesada para rayar las calles. Además, ofrecen la venta de los terrenos a despistados que buscan un espacio para vivir.

¿Qué hace el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, el Ministerio del Interior y el Sernanp para hacer respetar esos espacios comunales y naturales privados en cuyos recintos inclusive hay valiosa biodiversidad?
“Nuestros comuneros vienen siendo amedrentados a balazos. Prácticamente están por apropiarse más de 50 hectáreas de terreno destinados para el desarrollo de parques agroindustriales y fundos agropecuarios”, expresa el Ing. Christopher Roldan Chuquimango, presidente comunal.
El dato:
Las autoridades ya estarían tras los pasos de los cabecillas civiles y traficantes que estarían actuando instigados por un exfuncionario recientemente desaforado del Midagri.
