Gobierno debe aclarar en qué consiste la segunda reforma agraria

Gobierno debe aclarar en qué consiste la segunda reforma agraria [ENCUESTA]

Agroexportadores e investigadores agrarios se encuentran  a  la expectativa  de conocer, a ciencia cierta, en qué consistirá la segunda reforma agraria anunciada por el presidente  Pedro Castillo. Uno de los analistas  señala que si la primera  fracasó y no alcanzó sus  objetivos, cómo es que nos embarcamos en la segunda.

En lo que sí coinciden todos  es en señalar que habiendo el gobierno central  transferido las responsabilidades a los gobiernos  regionales, estos no están cumpliendo con hacer crecer ni desarrollar el agro. Se han despreocupado totalmente del agro y los grandes y medianos proyectos hidráulicos  están abandonados. ¿Cómo es posible que el Gobierno Regional de Ica, a la fecha,   solo haya gastado el 10 % de su presupuesto, mientras los pequeños agricultores  languidecen por falta de agua?

Si se trata de sacar de su postergación a la agricultura familiar, las agroexportadoras  podrían  darles la mano para hacerlo, siempre y cuando pongan  en práctica la asociatividad  y, además,  el gobierno  debe explicar  claramente cuál va a ser su papel.  Si al agro familiar   se capacita en tecnología  y se le facilitan créditos blandos, mediante contrato podría  convertirse en  abastecedora de las  agroexportadoras. Aquí, la encuesta:

1) Una de las medidas que se ha propuesto el gobierno de Pedro Castillo es impulsar la segunda reforma agraria.  ¿Cuál es su opinión sobre esta iniciativa?

Sr. Alejandro Fuentes León, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP)

  • Sr. Alejandro Fuentes León, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP): No existe, hasta el momento, claridad sobre lo que realmente sería la segunda reforma agraria en el actual gobierno. Existen ciertas contradicciones en los diferentes planes presentados referidos al sector agrario, así como en las declaraciones dadas por autoridades del gobierno y miembros del partido Perú Libre. Es de suma importancia que el gobierno aclare a través de un documento en que consiste esta iniciativa. Por lo que conocemos a la fecha, estaríamos de acuerdo sólo si la misma consiste en desarrollar la agricultura familiar sin vulnerar la propiedad privada y sin imponerle más regulaciones a la agricultura formal y por el contrario buscar mejorar la regulación para hacerla más competitiva y, a su vez, incorporar más agricultores a la formalidad.

Econ. Rafael Zacnich Nonalay, gerente de Estudios Económicos de ComexPerú

  • Econ. Rafael Zacnich Nonalay, gerente de Estudios Económicos de ComexPerú: Hasta la década de los ochenta, en el Perú, predominó la visión de un Estado intervencionista y con políticas proteccionistas con el objetivo de desarrollar la producción nacional. En el caso específico del sector agrario, la llamada “Reforma Agraria” resultó ser un total fracaso, puesto que redujo el dinamismo de la actividad, generando informalidad y abandono del campo. Recordemos que, con la expropiación de la propiedad privada, acompañada con restricciones a las importaciones para favorecer la producción local y controles de precios, el Perú pasó a ser deficitario en la producción de alimentos, dañando al sector y a miles de familias que vivían de la agricultura. Es por ello que sorprende mucho la persistencia de políticas que fracasaron previamente en el país y, contrariamente a lo que prometen, solo han generado mayor pobreza y desigualdad. La “segunda reforma agraria” propone el retorno de las cooperativas agrarias, para lo cual los propietarios de 1 a 5 hectáreas entregarían sus chacras en búsqueda del “bien común”. Además, para impulsar la idea de la agricultura familiar, se estarían otorgando subsidios; y para limitar la competencia del exterior, se aplicarían restricciones al comercio a manera de aranceles y/o utilizando incorrectamente herramientas de defensa comercial, violando normativas internacionales y locales. Este tipo de políticas no han funcionado, no solo en nuestro país, sino tampoco en países de la región ni en el mundo. Es inaudito pensar que alejándonos de políticas de promoción de la inversión y la competencia, el agro peruano mantendrá y/o superará el dinamismo que vienen alcanzando”.

Econ. Marco Vinelli Ruiz, director de la Maestría en Administración de Agronegocios en ESAN

  • Econ. Marco Vinelli Ruiz, director de la Maestría en Administración de Agronegocios en ESAN: La propuesta aún ha sido explicada a medias. La primera reforma fue un verdadero desastre y si ellos están pensando en esa receta sería un error. Empezando por el nombre (segunda reforma agraria), va por mal camino. Primero, la expropiación de tierras no es la mejor receta y menos sin acompañamiento técnico y tecnología, por lo que se ha tenido que esperar 20 años para poder recuperar los anteriores niveles de productividad. En tanto, fomentar la asociatividad ese sí sería el camino. En la agricultura predomina el minifundio y fomentar que se junten para hacer negocios creo que sí es la forma por la que sí se debe abordar la problemática del sector. Hay que tener en cuenta que hoy también existe la agricultura moderna con una visión de mercado, donde se identifica un cultivo, lo desarrollas y lo comienzas a comercializar.

Ing. Agr. William Arteaga Donayre, exviceministro de Desarrollo e Infraestructura Agraria del Ministerio de Agricultura y Riego

  • Ing. Agr. William Arteaga Donayre, exviceministro de Desarrollo e Infraestructura Agraria del Ministerio de Agricultura y Riego: Es difícil opinar sobre un enunciado donde todavía no hay objetivos claros o un rumbo. Lo más probable es que no haya una propuesta concreta y sea una idea a futuro. Lo único que ha mencionado es lo que no será: que no habrá expropiaciones. Lo que sí debe tomar en cuenta el Gobierno es que hoy en día existe la agricultura moderna y la agricultura de subsistencia y que ambos podrían trabajar de la mano para un ganar-ganar.

Lic. Milciades Ruiz Rojas, experto en desarrollo rural

  • Lic. Milciades Ruiz Rojas, experto en desarrollo rural: Hay un error de concepción. En primer lugar, no es una demanda proveniente del agro sino de políticos que no conocen la problemática sectorial. En segundo lugar, la reforma agraria fue una demanda unánime del campesinado en el siglo pasado dada las condiciones estructurales de explotación e injusticia social imperantes en esa época. El gobierno de las fuerzas armadas, bajo la conducción del Gral. Juan Velasco Alvarado, promulgó el DL 17716-Ley de Reforma Agraria, como parte de un proyecto político hacia una nueva sociedad autogestionaria. Este proyecto se truncó al ser depuesto dicho presidente y truncó la reforma agraria, que se quedó solo en la fase de expropiación y adjudicación de predios. Esa reforma agraria no llegó a cumplirse como estaba proyectada y fue desactivada. Mal podemos decir segunda reforma agraria si no hubo una primera. Las condiciones ahora son diferentes y tampoco vale decir que se continúa, pues el proyecto político dentro del cual fue concebido dicho decreto ley ya no existe, ni tampoco es el proyecto político del actual gobierno. Lo que reclama el agro actualmente es una política agraria que recoja las demandas de los productores agrarios, las mismas que giran en torno a su crítica situación económica. El descontento por el abandono y desatención por parte del Estado es unánime.

2) Según su punto de vista, ¿cuáles deberían ser los ejes o componentes de ese proceso para levantar integral, sostenida y perdurablemente la situación del agro nacional?

  • Sr. Alejandro Fuentes (AGAP): El énfasis del proceso por el cual se levanta de manera integral y sostenida el agro nacional debe estar enfocado en los siguientes puntos:
  • Titulación de tierras.
  • Inversión en infraestructura hídrica en los valles interandinos para garantizar la disponibilidad de agua.
  • Semillas/plantas de alta calidad genética.
  • Capacitación técnica aplicada realizada de manera masiva y acompañada por técnicos que tengan una probada experiencia.
  • Mejoramiento de suelos.
  • Desarrollo de incentivos que promuevan la asociatividad de los pequeños productores.
  • Creación y fortalecimiento de las cadenas productivas con acceso a los mercados existentes y nuevos.
  • Mecanismos que permitan a los agricultores a acceder a préstamos con tasas de interés similares a las de otros sectores productivos.

Estos puntos deben ser vistos de manera integral y articulada. En las últimas décadas se han tenido programas dispersos en más de un ministerio no siendo gestionados de manera integral y en algunos casos hasta superponiéndose los mismos. Lo dicho anteriormente afecta de manera importante la capacidad de los programas para resolver los problemas estructurales que aquejan a la agricultura en el Perú”.

  • Econ. Rafael Zacnich (ComexPerú): El sector agrario, más aún en las micro y pequeñas empresas, requiere mejoras, pero éstas deben orientarse a facilitar su desarrollo, en lugar de obstruirlo. Por ejemplo, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) sostiene que una de las principales limitaciones para el desarrollo de la agroexportación es la disponibilidad de recursos hídricos. Grandes proyectos de irrigación presentan obstrucciones políticas para su desarrollo, como por ejemplo Majes-Siguas II (Arequipa), paralizado desde 2017, y recientemente con opinión favorable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a la Adenda 13, permitiría la irrigación de más de 38,000 hectáreas. Por otro lado, también se reconoce como una limitación para el sector, la derogación de la Ley de Promoción Agraria, ya que por más que se haya publicado una nueva Ley, aún existe la incertidumbre de qué actividades estarían contempladas en la misma. Por otro lado, tenemos que buena parte de los gobiernos regionales y locales, poco o nada hacen por traducir los recursos en bienes y servicios públicos de calidad. Basta con ver cifras del primer semestre del año. En lo que respecta al presupuesto asignado para la función agropecuaria, los gobiernos regionales solo han ejecutado un 31.7 %; mientras que los locales un 32 %. En esa línea, llama poderosamente la atención que el Gobierno Regional de Ica presente el menor avance de inversión pública en la función agropecuaria, apenas un 10.4 %, solo S/ 7 millones de un total de S/ 72 millones presupuestados para 2021. A nivel micro, no cabe duda de que existe una tarea pendiente del Estado de promover asociatividades de la mano con el sector privado, esta quizás es una tarea, que requiere de una política agraria de largo plazo, que trascienda gobiernos, de lo contrario cada administración intentará implementar acciones en direcciones opuestas a las ya iniciadas.
  • Econ. Marco Vinelli (ESAN): Hay algunos ejes o tópicos que son transversales. Primero, el acceso al agua para los pequeños productores. Hoy el 60 % de la agricultura de sierra lo hace en secano por lo que se requiere pensar en un esquema grande de siembra y cosecha de agua, mediante la construcción de microrreservorios o qochas, presas, pequeños reservorios y, de esta forma, poder incrementar su productividad. El segundo eje debería ser acceso al financiamiento, si bien ya se anunció que se potenciará el FAE-Agro con S/ 3.000 millones adicionales falta desarrollar cómo se colocarán, cómo entregarán ese dinero. Otorgar crédito es la clave para hacer que los agricultores tengan recursos y accedan a semillas de buena calidad, asistencia técnica y luego el acceso al mercado. Asimismo, el Estado debe tomar en cuenta que la venta estatal represente menos del 1 % del mercado que los productores podrían conseguir. Un tercer elemento es la incorporación de tecnología al campo, ya sea a través de sistemas de riego o tecnología mejorada con semillas repotenciadas de papa, arroz u otros. Con estos elementos podríamos pensar en un desarrollo sostenible de la pequeña agricultura.
  • Ing. William Arteaga (exviceministro): Se debe considerar los convenios y promover contratos entre los pequeños productores como abastecedores, y las agroexportadoras, a través del cual la agricultura familiar sea capacitada en tecnología, tenga estabilidad de precios, obtenga financiamiento para su organización. Así gana el país. Asimismo, es indispensable que exista un enfoque de asistencia social, es decir, de la mano o con asistencia del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, cooperación internacional, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. También es urgente trabajar en variedades de cultivos, como en el caso de la papa, que pueda ser industrializado, es decir, que tenga las características que el mercado requiere para transformar: si no trabajamos en nuestras variedades no seremos exitosos y desperdiciamos la oportunidad para que la industria se acerque al productor. Igualmente, un plan para el fortalecimiento del café y el cacao. Se requiere además que desde el Midagri y las direcciones regionales agrarias sean las que identifiquen las ventajas competitivas y ventanas de oportunidades para sus cultivos bandera. En estos años ha existido una mala práctica en la descentralización del sector agrícola   y se ha dejado a los gobiernos regionales que sean los administren las direcciones agrarias, pero lamentablemente no se les da la prioridad requerida, ya sea por desconocimiento o porque simplemente no está dentro de sus planes y, en ese sentido, aunque el ministerio quisiera potenciarlas no puede potenciarlas y ahí hay un problema.
  • Lic. Milciades Ruíz (experto en desarrollo rural): El punto central es la economía agraria. El negocio agrario está devaluado. Hay una pérdida de valor de los productos agrarios que no arrojan utilidades apropiadas. Nadie quiere invertir en un sector que no es rentable. Entonces el movimiento económico agrario decae a un nivel muy lento. Los jóvenes huyen a la ciudad porque en el agro no hay futuro. En estas condiciones, el patrimonio campesino se ha devaluado, porque el valor de tierra está depreciado, a pesar de lo cual, nadie quiere comprar porque no es negocio. Si los precios no son atractivos y no cubren los costos, no vale la pena invertir. Si aumento productividad con tecnología, hay sobre abastecimiento que arruina al productor y salgo perdiendo. Entonces, la política agraria debería estar dirigida a garantizar resultados económicos atractivos para la inversión de los productores agrarios. Se requiere de un paquete de medidas conducentes a garantizar la rentabilidad de la producción primaria. Ello tiene que ver con el mercado seguro y los precios, los estímulos para inversión campesina, el comercio exterior, régimen de compensaciones por desventajas respecto a otros sectores, fomento de la agroindustria, etc.

 

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