Un grupo de 30 productores de la microcuenca de Tinco, ubicada en el distrito de Cáceres del Perú-Jimbe, provincia Santa, región Áncash, han optado por el cultivo de palto debido a su alta demanda y precio en el mercado internacional.
En ese contexto, con la finalidad de que mejoren su producción y rentabilidad, el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir) les brinda asistencia técnica y capacitaciones sobre el manejo del cultivo.
Las agricultoras y los agricultores, tradicionalmente cultivaban papa y productos de panllevar, principalmente para el autoconsumo, ahora apuestan por un producto que le ha generado a la región Áncash más de U$S 40 millones con las exportaciones de palta durante 2021. Además, han formado una asociación para apoyarse mutuamente y gestionar capacitaciones.
«Me he iniciado en el cultivo del palto por mi sobrino, quien me habló de la rentabilidad de este producto. Siempre me he dedicado a la chacra, ahora, tengo unas 600 plantas de palta, pero necesito que me ayuden y capaciten para un mejor cultivo», explicó Matilde Callán del caserío de Quita.

«Los agricultores (de la microcuenca de Tinco) recién se están iniciando en el cultivo del palto y necesitan conocer, por ejemplo, la ubicación, dónde se cultivará, el clima y la importancia de tener un suelo apropiado. Es importante una capacitación constante», explicó el jefe de operaciones de la zona costa de SEDIR, Miguel Gutiérrez, quien realizó una exposición y también habló sobre la forma de identificar el fruto para la cosecha.
Los caseríos de la microcuenca de Tinco, como Shonca, Carhuamarca, Taullispampa y Tarapampa, se ubican a más de 2200 m s.n.m.
Dato
El distrito de Cáceres del Perú-Jimbe es uno de los cinco distritos que forma parte del valle de Nepeña en donde gran parte de los agricultores, principalmente de Moro, se dedican a la producción de palta Hass para la exportación a Estados Unidos y Europa.
