La campaña de cosecha de palta Hass inició en el valle de Nepeña, región Áncash, con la proyección de acopiar más de 15,000 toneladas de fruta exportable de un total de 2,100 hectáreas; sin embargo, en los productores existe preocupación por la escasez de agua que ya afecta la producción actual a causa de la falta de lluvia en la parte alta del valle, según el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir).
Sedir indica que en el 2021 y lo que va de 2022, los productores han tenido que lidiar con la falta del recurso hídrico debido a la ausencia de lluvias en la parte alta del valle de Nepeña. Teniendo en cuenta que el palto es una de las plantas que más agua consume con sus 15000 m3 por hectárea y eso la hace vulnerable ante situaciones climáticas muy críticas.

“Aparentemente todo está bien y hay un buen precio (en chacra llega a los S/ 5.5 por kilo) que beneficia a cientos de familias productoras de palta. Sin embargo, la escasez de agua es un problema que no se ha logrado solucionar. No llueve en la parte alta del valle y eso pone en riesgo la producción actual y de los siguientes años. Necesitamos urgente que, desde el Estado, se ejecuten obras de represamiento y se masifique el riego tecnificado”, explicó el director ejecutivo de Sedir, Juan Cerna Espinoza.
El valle de Nepeña produce más del 50 % de las 21,000 toneladas de palta que la región Áncash exportó el año pasado por un valor superior a los US$45 millones y ocupó el quinto lugar de la producción nacional solo por debajo de regiones como La Libertad, Lima, Lambayeque e Ica.
Según datos de ADEX, procesados por Sedir, la exportación nacional superó las 540,000 toneladas por un valor superior a los US$1000 millones. Los principales países compradores son Países Bajos, Estados Unidos, España, Chile, Reino Unido, Hong Kong, China y Japón.
Sedir también informó que en 2021 la región Áncash lideró la producción y exportación de palta orgánica del Perú con más de 6,000 toneladas por un valor de US$ 14 millones. La producción de palta ha tenido un crecimiento sostenido en los últimos cuatro años pese a la crisis económica y sanitaria generada por la pandemia COVID-19.
Dato
La sequía extrema que se registró en el 2020 provocó pérdidas de cultivo de hasta 60 % en algunas partes del valle de Nepeña.
