El Pajuro (Erythrina edulis Triana ex M. Micheli), también conocido como pashuro o poroto, se desarrolla en los valles interandinos, especialmente en la subcuenca del Río Loco, ubicada en el distrito de Pamparomás, región Áncash. Con el propósito de brindarle un mayor valor, el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir) ha creado un néctar a partir de este árbol leguminoso, destacando por su alto valor proteico y su riqueza en minerales.
El pajuro produce frutos de gran tamaño encapsulados en vainas, similares a los frijoles, aunque de proporciones gigantes. Estos granos destacan como los más proteicos y voluminosos entre todas las especies de su género, lamentablemente, se encuentran en peligro de extinción debido a la drástica disminución en su cultivo en los últimos años.

Sedir a través este néctar busca alargar la producción del pajuro. “La idea es mantener vivo aquellos cultivos que nos heredaron nuestros antepasados”, indica la institución.
“Una de nuestras misiones como institución es preservar los cultivos nativos y de ser necesario darles valor agregado. Y eso es lo que hemos hecho con el pajuro, un producto de gran importancia en la alimentación de los antiguos peruanos. La planta casi ya no se cultiva y queremos evitar su desaparición sobre todo con la finalidad de garantizar la seguridad alimentaria”, comentó el director ejecutivo de Sedir, Juan Cerna Espinoza. El novedoso néctar es una mezcla de pajuro con zumo de gulupa, fruta parecida al maracuyá, pero más pequeña y con cáscara morada.

Investigación
Sedir promueve la investigación en el campo agrícola y en esa búsqueda de mejorar los productos locales también ha transformado el pajuro en harina que podría servir para el rubro de la panadería y pastelería. Los productos fueron presentados durante la Feria Innova 2023 que organizó la Universidad Nacional del Santa, con la finalidad de presentar ideas creativas de la ciencia y la tecnología.
Las plantas de pajuro crecen hasta 15 metros de altura, se cultivan en el Centro Experimental Allimuru, ubicado a 2100 metros de altitud en el distrito de Pamparomás.
Sedir también ya había transformado el tarwi (chocho) en néctar como parte de su misión de elaborar productos que generen identidad.
La arqueóloga e investigadora Ruth Shady mencionó que se ha encontrado restos de pajuro en el centro arqueológico La Galgada, ubicado cerca del río Santa en el distrito de Pallasca, en Áncash, como prueba de que el consumo y cultivo de la leguminosa se inició con los antiguos peruanos.
El pajuro contiene minerales como potasio, calcio, fósforo y vitaminas. Es una fuente importante de nutrientes.
