La situación en los Andes de la región Arequipa es desoladora, debido a la persistencia de la sequía. En circunstancias normales, a estas alturas del año, los pastizales estarían reverdeciendo y las siembras avanzando, pero la realidad es otra.
En el distrito de San Antonio de Chuca, provincia de Caylloma, la ganadería alpacuna sufre estragos sin precedentes. El frío, la sequía y las descargas eléctricas han provocado un aumento alarmante en la mortalidad de animales, especialmente alpacas.
Ganaderos de la zona alertan sobre la situación crítica y hacen un llamado urgente al gobierno central y gobierno regional para que les brinden apoyo inmediato –con forrajes, medicinas y agua– para salvar sus capitales pecuarios.
“Estamos enfrentando una emergencia climática. La falta de forrajes y medicinas, junto con la escasez de agua, está llevando a una pérdida significativa de animales. Además, la caída de rayos está cobrando vidas humanas y animales”, advierte un ganadero local.
