Como cada cuarto viernes de agosto, hoy se celebra el “Día del Café Peruano”, con la finalidad de incentivar su consumo interno y se asegure una producción sostenida que genere empleo y mayores recursos a las 223 000 familias dedicadas al cultivo del grano aromático.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) instauró la fecha a través de la Resolución Ministerial n.°0732-2008-AG. Según el Midagri, el cultivo de café se extiende a lo largo de 440 440 hectáreas de superficie cosechada, conducidas por aproximadamente 223 000 familias, en 17 regiones, 95 provincias y 450 distritos del Perú.
Asimismo, según un informe elaborado por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), el 80 % de la producción nacional está conformado por el café convencional.
La cosecha de café orgánico se desarrolla en una superficie de 124 132 hectáreas; siendo el Perú el segundo productor mundial de este producto (solo detrás de México).
El Perú, además, es uno de los principales países productores mundiales de la especie arábica, la cual crece en altitudes entre 600 y 2000 metros sobre el nivel del mar, condiciones que le proporcionan una combinación perfecta de aromas y sabores.

Variedades
La diversidad de combinaciones de climas, suelos, precipitación y luz solar constituye un escenario propicio para el cultivo del café. La planta del café o cafeto que se cultiva en Perú es del tipo Coffea arábica, con distintos perfiles de sabor, aroma y acidez.
Las variedades de café que se cultivan en territorio peruano son Typica (70 %), Caturra (20 %) y otras (10 %). El 90 % del cafeto peruano crece bajo sombra, a una densidad promedio de 2000 plantas por hectárea.
De acuerdo con las tendencias actuales, algunos grupos de agricultores peruanos se han especializado y trabajan en cultivos orgánicos y otros cafés especiales, reconocidos por su perfil y características peculiares como calidad en taza, acidez y sabor balanceado, que se ajustan muy bien a los microclimas, la temperatura y la estricta altura de cultivo (entre 1400 y 1800 m s.n.m.)
Denominación de origen
El Perú cuenta con dos denominaciones de origen vinculadas al grano aromático: Café Villa Rica, que se produce en Pasco, y Café Machu Picchu-Huadquiña, cultivado en el Cusco.
Café Villa Rica
Respecto a la denominación de origen Café Villa Rica, esta fue otorgada por la Dirección de Signos Distintivos (DSD) del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) en el 2010 y distingue al café en grano verde de la especie Coffea arabica. Identifica al café que se produce en el distrito de Villa Rica, provincia de Oxapampa, región Pasco, situado en la zona central del país.
Las cualidades de este café están relacionadas al clima donde se cultiva, al tipo de suelo y las fuentes de agua de los cafetales. También se considera el factor humano, es decir las prácticas y técnicas de cultivo por parte de los caficultores de la zona, así como a los métodos de postcosecha.
Las características especiales que se reconocen en el caso del Café Villa Rica están referidas principalmente a la calidad, el sabor, aroma, nivel de acidez, rendimiento del café pilado y las técnicas de producción, entre otras.
Café Machu Picchu-Huadquiña
En cuanto a la denominación de origen Café Machu Picchu-Huadquiña, esta fue otorgada por la DSD en el 2011 y distingue al café en grano verde que se produce en el caserío Huadquiña (ex-hacienda Huadquiña), ubicado en el distrito de Santa Teresa, provincia La Convención, región Cusco.
Esta zona geográfica se localiza cerca del Santuario Histórico de Machu Picchu y en las cercanías de los nevados Salkantay, Sacsarayoc y Humantay. Dichos nevados contribuyen a crear un microclima en la zona con temperaturas que favorecen una lenta maduración de los cerezos de café y la acumulación de suficiente materia orgánica en los frutos y la semilla. Adicionalmente, se suma el factor humano a través de las costumbres ancestrales para su cultivo y cosecha.
Sus características particulares, que se diferencian de otros de su misma especie (Coffea arabica), están referidas principalmente a su fragancia, porcentaje de grasa, fibra y proteínas; así como por su sabor, cuerpo denso, entre otras, que lo hacen único.
