En la Amazonía hay 2.5 millones de hectáreas para reforestar, tierras afectadas por la agricultura y ganadería migrantes, minería ilegal, narcotráfico, incendios forestales, tala indiscriminada. El Programa Nacional de Conservación de Bosques, transfiere recursos directamente a las comunidades nativas, pero esa fórmula es insuficiente para asumir tan enorme reto. Es el momento que el Estado busque sumar el esfuerzo privado, pues los bosques son fundamentales para la vida humana, desde la creación de agua y oxígeno, regulación del clima y protección del suelo, hasta plantas comestibles, frutos, carne de monte, madera, fibras, látex, gomas, y recursos para farmacia, energía, industria y construcción. ¿Qué opina el Ing. For. MSc. Jorge Miguel Pérez Vela, director del Centro de Investigación, Enseñanza y Producción Agroforestal (Cepiagry)? Mucha atención:
Objetivo, el poblador amazónico
— ¿Qué es el Cepiagry, Ing. Pérez?
— El Centro de Investigación, Enseñanza y Producción Agroforestal (Cepiagry) de Yurimaguas, Loreto, es una asociación civil sin fines de lucro dedicado al rubro de la investigación científica en temas relacionados a la conservación del ecosistema amazónico.
— ¿Cuándo se fundó y con qué finalidad?
— Ante la falta de interés por parte de las autoridades peruanas nacionales, regionales y locales, por desarrollar tecnologías que permitan mejorar la situación socioeconómica del poblador amazónico —y a su vez— mitigar el deterioro de estos ecosistemas, el Cepagry se fundó el 4 de noviembre del 2011, con la finalidad de desarrollar tecnologías agroforestales para los agricultores menos favorecidos económicamente, y que les permita mejorar las condiciones de vida de ellos y sus familias de la provincia de Alto Amazonas.

Investigaciones silviculturales
— ¿Dónde se encuentra su centro principal de operaciones?
— Cepiagry tiene su centro de operaciones en el sector vía de evitamiento km 8+200, carretera al Nuevo terminal fluvial de Yurimaguas, desde donde irradiamos todos los logros de nuestras investigaciones silviculturales mediante el establecimiento de plantaciones, manejo y aprovechamiento sostenido de especies forestales, entre otras acciones.
— ¿Cuáles son las líneas de investigación que ha priorizado el Cepiagry, y por qué?
— Hemos priorizado tres líneas:
- Recuperación de suelos degradados amazónicos ácidos y de baja fertilidad natural con cobertura vegetal arbóreo.
- Conservación de especies forestales en vías de extinción, y
- Desarrollo de paquetes tecnológicos para el cultivo de árboles con fines comerciales.
La pastura abandonada
— De todas esas líneas de investigación, ¿cuáles son las que han dado mejores resultados hasta la fecha?
— Las tres líneas han dado y están dando muy buenos resultados, tal como se muestran en las fotografías adjuntas, en suelos degradados.
Tecnología que se exporta
— ¿En qué regiones de la Amazonía se puede replicar dicha experiencia, para rescatar las tierras afectadas por tala ilegal, cultivo de coca, contaminación química producida por el narcotráfico, etc?
— Los estudios están diseñados para ser replicados en toda la región amazónica peruana. Parte de esta tecnología ya lo tenemos replicado en diferentes países amazónicos de la región (Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia). En el país tenemos réplicas en Iquitos, Yurimaguas y Balsa Puerto (en Loreto), Moyobamba (San Martín) y Puerto Maldonado (Madre de Dios).
— El desarrollo de cualquier especie forestal hasta su cosecha demora por lo menos 15-20 años. ¿Se puede desarrollar en forma asociada con otros cultivos?
— En sus primeros años de establecimiento si se puede desarrollar asociada con cultivos de pan llevar. Después se puede reemplazar con especies arbóreas de sucesión tardía como: Caryodendron, palo de rosa, canela, limones y plantas medicinales, todos de alto potencial económico.
— ¿Cómo financia sus actividades el Cepiagry tomando en cuenta que realizar investigación científica no es fácil porque cuesta mucho dinero y toma bastante tiempo para ver los resultados?
— Todo es autofinanciado por mi persona, para lo cual cuento con una planta de agua microfiltrada, cuyas utilidades lo reinvierto en investigación científica. La empresa que hace microfiltrado de agua se llama Prosae.
Más extranjeros que peruanos
— ¿Los productores de Yurimaguas y las comunidades nativas tienen acceso al Cepiagry para ver sus trabajos, asimilarlos y replicarlos en sus parcelas o comunidades?
— El acceso es limitado a pesar que como instituto se hizo varios intentos con las autoridades regionales de todos los sectores, para firmar convenios que ayuden a los menos favorecidos recibir tecnología agroforestal sin costo. En la actualidad recibimos más estudiantes extranjeros por el poco interés de los nacionales.
— Por otro lado, ¿qué le motivó para publicar el manual para el cultivo de la caoba?
— La visita de un profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, España y posterior invitación a disertar conferencias en dicha casa de estudio y la Universidad Castilla de la Mancha en ciudad Real y Toledo, todos en las facultades de ingeniería de Montes como llaman a la ingeniería forestal. Pero la que financió la publicación del manual fue la ONG del Vaticano Laudato sí.
— ¿Dónde pueden adquirir ese manual?
— El manual está publicado en la página web: www.cepiagry.pe
Podemos recuperar la caoba
— ¿Cree Ud. que la caoba, especie que está en vías de extinción, se puede recuperar?
— Claro que se puede recuperar. El Cepiagry cuenta con la tecnología para el cultivo de la caoba. Sólo tiene que haber una política de Estado que no sólo proteja nuestras especies forestales en vías de extinción, sino que, además, incentive su plantación por parte de las comunidades nativas, las universidades, los institutos tecnológicos y obviamente los inversionistas privados que estimen al Perú y la Amazonía.
