La ciudad de Macusani, reconocida como la Capital Alpaquera del Perú y del Mundo, se vistió de gala para el lanzamiento de diversas actividades en el marco del Año Internacional de los Camélidos 2024, establecido en 2017 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Según el coordinador de proyectos de la FAO-Perú, Ing. Agr. Gonzalo Tejada López, esta efeméride fue concebida para trabajar de forma conjunta con toda la cadena de valor de la fibra de los camélidos, especialmente de la alpaca.
El evento se realizó el 26 de febrero con un pasacalle en la Plaza de Armas de Macusani, que se desplazó hasta el campo ferial “Julio E. Barreda Aragón”, donde los criadores de alpacas exhibían sus mejores ejemplares de las razas “Huacaya” y “Suri”.

Allí, ante la presencia del viceministro de Desarrollo de Agricultura Familiar e Infraestructura Agraria y Riego del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), Ing. Zoot. Christian Barrantes Bravo, y otras autoridades nacionales, regionales y locales, se realizó la tradicional ofrenda a la Pachamama, el izamiento del Pabellón Nacional, y presentaciones de danzas y un desfile de moda con prendas elaboradas con base en la fibra de alpaca.
El alcalde de la Municipalidad Provincial de Carabaya, Abg. Edmundo Cáceres Guerra, expresó en su discurso que, en su jurisdicción, el 70 % de los niños tienen anemia y desnutrición crónica, y la mayor parte de ellos son hijos de alpaqueros, quienes, a pesar de todos los esfuerzos que despliegan en la crianza de sus alpacas, no mejoran su economía.
“Es frustrante que miles de compatriotas que se dedican a la crianza de camélidos sobre los 4000 metros de altitud sobre el nivel del mar, donde no prospera la agricultura o la crianza de otras especies, tengan que afrontar el olvido y la indiferencia del Estado oficial, las oscilaciones del clima y otros factores adversos”, enfatizó el burgomaestre carabaíno, pidiendo al viceministro Barrantes que el Midagri implemente políticas inclusivas y propicie la transformación y comercialización de la fibra de alpaca.
Ojalá que este lanzamiento no sea flor de un día, sino que el Midagri implemente políticas que favorezcan a los alpaqueros otorgando créditos con intereses preferenciales. Ellos no quieren bonos ni kits de pacas de heno y productos veterinarios, sino apoyo financiero y técnico para salir de la pobreza en la que están.
