El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha presentado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa durante el período de marzo a mayo de 2024.
Prevén que las siguientes condiciones térmicas diurnas predominarían entre superiores a lo normal en litoral costero y región andina, a excepción de la costa central y sur con condiciones diurnas inferiores a lo normal en mayo.
En tanto, las condiciones térmicas nocturnas estarían sobre lo normal en costa centro, sierra norte y sierra centro occidental en marzo; y sobre lo normal en toda la región andina y por debajo de lo normal en costa para abril. Y por debajo lo normal en costa centro, costa sur, y sierra centro occidental en mayo.
Respecto a las precipitaciones, en marzo, se prevé de normales a superiores en la sierra norte. En abril, las precipitaciones estarían inferiores sus normales en la región andina. En mayo, las condiciones serían normales a superiores en la vertiente oriental de los Andes.
Costa central y sur
Durante marzo, como consecuencia de las temperaturas propias de verano, persistirán las condiciones de alto riesgo para el cultivo de papa, debido a una mayor presión de plagas y enfermedades.
Para abril y mayo, las temperaturas de otoño y la prevalencia de temperaturas nocturnas más frías de lo habitual, generaran un ambiente propicio para las actividades de siembra y el desarrollo de la campaña chica 2024, por lo que se estima un riesgo bajo, mayoritariamente.
Sierra norte
Durante marzo, en las localidades de la vertiente oriental, se esperaría un ambiente propicio para un incremento de la incidencia de plagas y enfermedades asociadas a la alta humedad, ya que se prevé lluvias por encima de su promedio climático y temperaturas cálidas, estimándose un riesgo hasta un nivel alto
Para abril, las lluvias previstas de normales a inferiores, favorecerán la finalización de la campaña agrícola de las plantaciones en secano que finalizaron su periodo vegetativo y la ejecución de las labores de cosecha.
Asimismo, dichas condiciones ambientales propiciarían el inicio de la campaña chica 2024, especialmente para los campos manejados bajo riego, por lo que los riesgos previstos fluctuarían entre bajo y medio. Sin embargo, para las siembras tardías que se encuentra en pleno crecimiento y floración, esta disminución de humedad podría repercutir negativamente.
En estos casos los riesgos podrían incrementar. Para mayo, las lluvias previstas en torno a sus normales y las temperaturas nocturnas cálidas, promoverán el desarrollo de la campaña chica, por lo que los riesgos previstos fluctuarían entre medio y bajo.
Sierra central
Durante marzo, las lluvias previstas en torno a sus normales, favorecerán la finalización de la campaña agrícola en curso y la maduración de las plantaciones sembradas en secano, por lo que prevalecería niveles de riesgo entre bajo y medio; sin embargo, la ocurrencia de lluvias intensas, granizadas, heladas, nevadas y otros eventos extremos, propios de la época podrían incrementar los factores de riesgo.
Asimismo, debido a las condiciones actuales de alta humedad, no se descarta que, los síntomas de la presencia de enfermedades fitosanitarias persistan, repercutiendo en la calidad de tubérculos que empezaría a cosecharse a partir del mes de abril.
Para abril, el periodo de maduración y el inicio de las labores de cosecha de los sembríos en secano serán favorecidas por las lluvias previstas inferiores a su promedio histórico, estimándose un riesgo entre medio y bajo; mientras que, para las plantaciones de la campaña chica 2024 de la vertiente oriental, mayoritariamente manejadas bajo riego, el ambiente favorecerá la ejecución de las labores de preparación y siembra.
Para el mes de mayo, las lluvias previstas de normales a superiores y las temperaturas nocturnas con valores por encima de su promedio climático, especialmente en los valles interandinos de la vertiente oriental, favorecerán el inicio de la campaña chica 2024.
Sierra sur y altiplano
Durante marzo, las lluvias previstas en torno a sus normales y las temperaturas nocturnas cálidas favorecerán el avance y finalización de la campaña 2023/2024, sin descartar daños por granizadas, nevadas, heladas y otros eventos propios de la época, por lo que los riesgos previstos podrían fluctuar entre bajo y medio.
Para abril, la disminución de lluvias previstas, debido a su estacionalidad, incrementaran los factores de riesgo, especialmente para las siembras tardías de la sierra sur oriental y el altiplano, lo cual podría alcanzar hasta un nivel medio.
Para mayo, para los campos que finalizaron la fase de maduración no tendría impactos significativos. Sin embargo, para los campos no cosechados de manera oportuna, el incremento de la humedad podría repercutir en la calidad de tubérculos, sin descartar daños por la polilla, gorgojo de los andes, entre otras plagas.
Para las localidades de la sierra sur occidental, ubicadas entre los 2000 y 2500 msnm, no se descarta que el descenso de la temperatura nocturna de abril y mayo, propio de la temporada afecte los sembríos de papa que actualmente se encuentran en crecimiento vegetativo y floración.
