El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) presentó el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de cacao para el período abril-junio 2023. Se prevé condiciones térmicas diurnas con valores entre sus normales en la selva norte y centro para abril. Entre mayo y junio, se presentarían valores sobre sus normales.
Asimismo, las condiciones nocturnas para el mes de abril estarían sobre sus normales en la selva norte y entre sus normales en la selva centro. Mientras que, de mayo a junio, estarían superiores en la región selva.
Respecto, a las precipitaciones en la selva norte y centro, se prevé acumulados dentro de sus normales en el mes de abril. Mientras que, entre mayo y junio, los acumulados de precipitación serían superiores a lo esperado.
Selva norte
En la selva norte de San Martín, las precipitaciones para el mes de abril, estarían alrededor de sus normales y las temperaturas máximas por encima de sus normales, ello podría favorecer las fases fenológicas de maduración y floración, por lo que se estima un nivel de riesgo bajo.
Para los meses de mayo y junio, las precipitaciones estarían por encima de sus normales, lo que aportaría el recurso hídrico necesario para el desarrollo de los cultivos de cacao en las zonas productoras del Huallaga Central y Bajo Huallaga; asimismo, se registrarían condiciones térmicas diurnas y nocturnas que tendrían comportamientos cálidos, estas condiciones ocasionarían estrés hídrico en los cultivos, pero serian mitigadas por la vegetación presente, por lo que se prevé un nivel de riesgo agroclimático entre bajo y muy bajo.
Selva central
En la selva de Junín, para el mes de abril se esperarían condiciones dentro de lo normal, lo que nos indica un nivel de riesgo agroclimático bajo, debido a que las temperaturas y precipitaciones favorecerían el desarrollo del cultivo de cacao, mientras que para mayo se prevé precipitaciones por encima de sus valores normales, lo que favorecería el desarrollo de fructificación del cultivo, logrando satisfacer la demanda hídrica.
Se esperan temperaturas mínimas por encima de sus valores normales y máximas habituales a su climatología, lo que generaría un riesgo agroclimático moderado, pero dentro de lo tolerable por el cultivo, ya para el mes de junio las precipitaciones se esperarían por encima de sus normales, logrando satisfacer la demanda hídrica.
Asimismo, no se descarta el aumento de enfermedades fungosas por la alta humedad en los cultivos, sumando ello temperaturas máximas y mínimas por encima de su normal, lo que causaría estrés térmico e hídrico en las plantas generando así un pronóstico de riesgo agroclimático alto.
