La Asociación de Mujeres Esforzándose para un Futuro Mejor instaló 100 trampas amarillas y verdes en su parcela demostrativa de frijol caupí, ubicada en el caserío de Miraflores, distrito de Bellavista, provincia de Sullana. Esta acción beneficia de manera directa a más de 30 familias de Sechura, bajo la asistencia técnica del proyecto de Agricultura Familiar del Gobierno Regional Piura.
La prioridad de esta intervención es la detección temprana de plagas y la reducción de su incidencia mediante métodos que aseguren la sanidad de los cultivos desde su inicio.
El sistema utiliza láminas de colores intensos recubiertas con adherentes para atraer y capturar insectos voladores como la mosca blanca, pulgones y minadores. Al quedar adheridos a la superficie pegajosa, se interrumpe el ciclo biológico de la plaga y se evita su propagación en las siembras de este cultivo.

Esta técnica de control etológico permite que los productores monitoreen las amenazas en tiempo real y tomen decisiones precisas sin recurrir de inmediato a aplicaciones químicas.
Gracias a la capacitación en escuelas de campo sobre el uso de estas prácticas de control ecológico, los agricultores lograron disminuir hasta en un 60 % el uso de insecticidas convencionales. Este cambio representa un ahorro económico significativo, protege a los insectos benéficos y favorece una producción más limpia.
Los beneficiarios resaltan que la información clara sobre el estado de sus parcelas les devuelve la seguridad para proteger su inversión y alcanzar una cosecha exitosa.
El frijol caupí destaca en esta parcela por su capacidad para fijar nitrógeno y mejorar la calidad del suelo, además de su resistencia a climas secos. Su alto valor en proteínas y fibra lo consolida como un aliado para la nutrición de las familias locales.
Con el éxito de estas primeras 100 trampas, la Dirección Regional de Agricultura busca que este modelo de manejo integrado se replique en otros sectores para transformar la realidad fitosanitaria de la provincia.
