Con solo 26 años, Erika Vásquez Torres se ha convertido en un símbolo de resistencia contra la depredación de los bosques en la Reserva Nacional de Matsés, ubicada en Loreto. Esta joven bióloga ha dedicado su trabajo a promover el uso sostenible de los recursos naturales y empoderar a las mujeres del anexo de Remoyacu, brindándoles independencia económica.
Egresada de la Facultad de Biología de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, Erika se ha enfocado en ayudar a las mujeres de Remoyacu a utilizar de manera sostenible los bosques, fomentando la creación de artesanías como hamacas, pulseras, canoas y redes de pesca, todos elaborados a partir de materiales como la chambira.
Además, esta joven bióloga también trabaja para conectar a estas emprendedoras con el mercado, facilitando su participación en ferias locales. El resultado fue evidente en la Expoamazónica 2022, realizada en Chachapoyas, Amazonas, donde las mujeres de Remoyacu lograron un éxito considerable en las ventas de sus productos.
En reconocimiento a su destacada labor en la promoción de la mujer nativa y la conservación del bosque, Erika fue galardonada en el 2022 con el prestigioso Premio para la Conservación “Carlos Ponce del Prado”, en la categoría de guardaparques, impulsado por Conservación Internacional, Andes Amazon Fund, Wildlife Conservation Society y Profonanpe.
Aunque el camino hacia la Reserva Nacional de Matsés es largo y desafiante, Erika y sus 20 compañeros de trabajo persisten en su misión. Viajan desde Iquitos hasta la frontera con Brasil, una hora en avión y luego 30 minutos caminando al anexo de Remoyacu. Si desean llegar a la misma reserva, deben sumar nueve horas más en bote de madera.
Con su incansable trabajo y su compromiso con la protección de los bosques y el empoderamiento de las mujeres, Erika Vásquez Torres se ha convertido en un ejemplo inspirador para la conservación de la Amazonía peruana y el desarrollo sostenible de las comunidades que dependen de ella.
