En el 2022, se prevé un escenario poco favorecedor para las exportaciones de mandarina que va de marzo a octubre. Al final del año, los envíos de la fruta peruana sumarían 226,970 toneladas por US$ 255 millones, 6% más en volumen y 3% más en valor con respecto al año anterior, según las estimaciones de Fresh Fruit.
Por una parte, la nueva Ley de Promoción Agraria incrementó el costo de producción de las empresas formales en 30%, ocasionando que se paralicen las inversiones destinadas a sembrar nuevas hectáreas de mandarina.
Por otra parte, el Perú enfrenta dificultades para producir cítricos de calidad internacional. En la actualidad, solo el 50% de la producción logra alcanzar el tamaño, el color y el sabor que exigen los mercados internacionales para ser exportada.
Además, el cambio climático está afectando la producción, lo cual está generando que la merma de mandarina se duplique con respecto a lo tradicional. A estas dificultades se suma la escasez de contenedores en el comercio marítimo, lo que ha incrementado el costo del transporte de US$ 2,000 a US$ 10,000 por contenedor.
A pesar del escenario desfavorecedor, se debe tener en cuenta que en el 2022 entrarán a producir hectáreas de mandarina que fueron reconvertidas en el 2019 y el 2020, principalmente de las variedades híbridas, que tienen mayor acogida en el mercado internacional y por las que se pagan mejores precios.
Dato
El 2021, las exportaciones de mandarina sumaron 213,785 toneladas por US$ 247 millones, lo que significó un crecimiento de 2% en volumen, pero con una caída de 5% en valor.
