En la década del 90, la variedad Catimor dominaba los campos peruanos de café, pero con el tiempo ha perdido su resistencia a la roya. Además, el 70 % de los campos cafetaleros albergan plantaciones con una antigüedad de entre 15 y 25 años. Ante esta situación, las variedades de café Marsella y H1 están ganando terreno con 6500 hectáreas instaladas.
El gerente general de la Junta Nacional de Café (JNC), Lorenzo Castillo, señala que el sector se enfrenta al desafío de renovar estas plantaciones con variedades resistentes a la roya, con calidad de taza óptima y alta productividad. Dos variedades que han ganado preferencia entre los productores son Marsellesa y H1, con 4000 y 2500 hectáreas respectivamente.
Castillo menciona que, en 2015, la JNC importó germoplasma de diversas especies y que la variedad Marsellesa destacó por su adaptación en los campos, demostrando alta productividad, calidad de taza y resistencia a la roya. Por otro lado, el H1 es un cultivar desarrollado por World Coffee Research, Cirad de Francia y Ecom, con unas 2500 hectáreas en Perú, pertenecientes a 15 cooperativas y alrededor de 3000 productores de café.
Aunque el H1 no se ha difundido ampliamente en algunas regiones debido a su costo, Marsellesa ha sido promovida con éxito por Cenfrocafé en diversas áreas del país, con resultados positivos en calidad y productividad.
En cuanto al manejo de estas variedades, se requiere una fertilización adecuada y buenas prácticas agrícolas. Marsellesa es considerada una variedad más rústica y adaptable a los campos peruanos.
Otras variedades
El Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) está introduciendo otra variedad popular llamada Geisha, la cual se adapta a altitudes medias y altas, aunque no ofrece altos rendimientos. Sin embargo, el comercio informal de esta variedad puede afectar a los productores al no contar con un germoplasma confiable.
En conclusión, el panorama del café en Perú revela la falta de una base genética organizada, con iniciativas individuales que introducen variedades de manera informal. La necesidad de variedades resistentes, productivas y de calidad sigue siendo un desafío para el sector cafetalero peruano.
Fuente: Red Agrícola
