Por: Robinson León Trinidad (robi.leon@agroperu.pe)
En el corazón del Callejón de Huaylas, en la pintoresca Caraz “Dulzura”, se encuentra la joya vitivinícola de Áncash: la bodega Morandina, pionera en la elaboración de vinos de berries que han conquistado el mundo gracias a su inigualable calidad y sabor.
En una cálida tarde del pasado sábado, 4 de octubre, tuvimos el placer de explorar esta maravillosa bodega. Ubicada en el jr. Sucre 1312, a solo unos pasos de la plaza principal, fuimos cordialmente recibidos por Sandra Corpus Martínez, una encantadora ejecutiva de ventas de Agronesis, la empresa propietaria de la bodega.
Sandra nos guío a través de un apasionante viaje sensorial con cinco exquisitas variedades de vinos: arándanos, zarzamora, frambuesa, aguaymanto y una fascinante mezcla de sabores.

Descubrimos que la maestría de los enólogos de Morandina se manifiesta en cada sorbo. Su habilidad para combinar los frutos del bosque resulta en un equilibrio perfecto entre dulzura y acidez, lo que proporciona vinos con una suavidad y frescura incomparables.
Es importante destacar que los berries, cultivados por Agronesis en las tierras fértiles de la campiña y regados con las puras aguas de los deshielos de la majestuosa Cordillera Blanca, se transforman en vinos que capturan la esencia misma de la naturaleza.
Cada botella es un testimonio del respeto de Morandina por la tierra y su dedicación a la comunidad local. Su enfoque en prácticas sostenibles no solo preserva el entorno, sino que también garantiza una experiencia de degustación auténtica y memorable.

En resumen, Morandina no solo representa la belleza natural de Áncash, sino también la excelencia en la producción de vinos de berries que deleitan los paladares de afortunados catadores, como nosotros, los periodistas viajeros de AGROPERÚ Informa.
¿Quieres descubrir la magia en cada gota y dejarte llevar por la verdadera esencia de los vinos de Morandina? Contáctate vía correo electrónico: info@morandina.pe o visita su página web: www.morandina.pe
