La organización de Recolectores Orgánicos de la Nuez Amazónica del Perú (Ronap), fundada hace 18 años por un grupo de jóvenes y adultos recolectores de nueces de castaña, se ha convertido en un paradigma de un modelo asociativo, que promueve el aprovechamiento racional de la castaña y otras nueces nativas poco conocidas, así como la industrialización de la castaña, en la elaboración de bocaditos (snacks), aceites, harinas y artesanías.
Gracias a la calidad de sus productos éstos están ingresando por la puerta grande al mercado europeo, norteamericano y sudamericano. Asimismo, ha solicitado al Programa “Qali Warma” incorporar en la canasta de alimentos para niños, la nuez procesada, que tiene extraordinarias propiedades alimenticias.
“Comer un par de nueces de castaña, es como tomar un buen vaso de leche fresca”, expresa el licenciado en ecoturismo Miguel Zamalloa Condori, líder del grupo.
Por todo ello, esta organización ganó el concurso virtual “Próceres del Bicentenario”, quedando entre las 21 mejores organizaciones de 189 organizaciones de 19 regiones participantes.
