El aceite de oliva producido en Ilo, región Moquegua, vuelve a destacar en escenarios internacionales. La empresa moqueguana Agroindustria Fersar E.I.R.L., liderada por la productora y empresaria Saraí Garay Tumbi, obtuvo tres reconocimientos en dos concursos especializados realizados en Japón y Argentina, con productos desarrollados bajo el soporte técnico del CITEagroindustrial Moquegua del Instituto Tecnológico de la Producción (ITP).
En Argentina, la empresa consiguió dos distinciones Gran Prestigio Oro en el Concurso Internacional de Aceites de Oliva Virgen Extra OLIVINUS 2026, realizado en Mendoza, considerado uno de los certámenes especializados de referencia para este producto. Los reconocimientos fueron obtenidos por dos de sus aceites, que destacaron entre muestras provenientes de diferentes países y fueron evaluados por un jurado internacional mediante cata a ciegas, bajo el método del Consejo Oleícola Internacional (COI).
A este resultado se suma la medalla de plata obtenida en OLIVE JAPAN 2026, en Tokio, con su aceite de oliva extra virgen monovarietal producido a partir de aceitunas cultivadas en el valle de El Algarrobal, en Ilo. En esta edición participaron 801 productos procedentes de 29 países. Fersar fue la única empresa peruana participante y su medalla de plata fue el único reconocimiento obtenido por el Perú en esta edición. Este resultado representa una importante vitrina internacional para la producción olivícola de Moquegua.
Detrás de estos resultados existe también un trabajo sostenido en el territorio. Saraí Garay Tumbi, productora y empresaria del valle de El Algarrobal, viene trabajando de la mano con especialistas del CITE, quienes brindaron asistencia técnica y acompañamiento para mejorar los procesos vinculados con la elaboración de aceite de oliva. La empresa desarrolla parte de su proceso productivo en la planta del CITEagroindustrial.
Para la productora y empresaria moqueguana, estos premios representan no solo un reconocimiento a la calidad de sus aceites, sino también una oportunidad para mostrar el potencial de Ilo y del valle de El Algarrobal como zonas productoras de aceituna con capacidad para generar productos de alto valor. La experiencia demuestra cómo el conocimiento de los productores, sumado a la tecnología y asistencia especializada del CITE, puede abrir nuevas oportunidades para las empresas regionales.
El trabajo conjunto permite que los productores accedan a equipamiento, servicios tecnológicos, asistencia técnica y conocimientos especializados para elevar la calidad de sus productos y contar con mejores condiciones para competir en mercados cada vez más exigentes. En el caso de Fersar, este acompañamiento se refleja en los reconocimientos obtenidos en escenarios internacionales como Tokio y Mendoza.
