Resulta lamentable que el ministro del sector, Bach. Víctor Maita Frisancho, en quien el campo cifraba sus esperanzas por tratarse de un dirigente campesino, haya decepcionado, no solo a los pequeños productores, sino hasta algunos de sus correligionarios y co-dirigentes de la Confederación Nacional Agraria (CNA), de la cual fue accidentalmente su presidente.
Se suponía que conocía las necesidades más apremiantes del agro familiar. Maita pudo capitalizar su designación como ministro de Desarrollo Agrario y Riego y pasar a la historia como el primer indígena, que reivindicó a los hombres de campo y buscó la justicia social. Pero no lo hizo, en lugar de convocar a todas las fuerzas del agro del país, se rodeó de un par de “dirigentes nacionales”, que dicen representar a 2.2 millones de pequeños productores cuando no es así.
Huérfano de ideas, falto de proyectos, mal asesorado, fue incapaz de escuchar la voluntad de los gremios de productores, a los que marginó porque así lo sugirieron el par de interesados.
Haciendo uso y abuso del poder, estos dos “dirigentes” infraternos están empecinados en dividir a la Junta Nacional de Usuarios de los Sectores Hidráulicos de Riego del Perú (JNUSHRP), que representa a 1.6 millones de agricultores, con el propósito de formar una organización paralela, para lo cual están convocando a los dirigentes de las bases para que se aparten de su gremio matriz; con la estupidez supina de formar con los desertores una base de apoyo a la gestión del ministro Maita, y con el propósito de boicotear un posible paro del gremio hídrico.
Todos sabemos que esa “organización fantasma” no se gesta solo con palabras. Entre tanto, Maita Frisancho parece estar secuestrado por quienes detentan el poder real, aprovechando su impericia e incapacidad, y porque demuestra su ineptitud para convocar a técnicos honestos y de comprobada experiencia.
Justicia llama a Maita y dirigentes de la CNA
Por otro lado, la sala del Cuarto Despacho de la Séptima Fiscalía Corporativa Penal del Cercado de Lima, ha citado al ministro Víctor Maita Frisancho y a otros 14 dirigentes de la Confederación Nacional Agraria (CNA) y varias federaciones agrarias bases de aquélla, que asistieron al IX Congreso de la CNA para que rindan su declaración en la investigación judicial que se sigue contra el Sr. Antolín Huáscar Flores, expresidente de esa organización y los que resulten responsables por los presuntos delitos contra la Tranquilidad Pública, Organización Criminal y delito contra la Administración de Personas Jurídicas, Fraude en las Personas Jurídicas, en agravio de la Federación Departamental Agraria Chino Velasco de Ica, representada por su presidente José Luis Muñante Alvarado, y la Federación Agraria Selva Socialista de Loreto, que preside el Sr. Orlando Decoll Narváez.
Las dirigencias departamentales denunciantes están seguras que el Poder Judicial les otorgará la razón, tras lo cual tomarían, a más tardar a fin de año, la administración de la CNA, en la que Antolín Huáscar se aupó durante 16 años. Si eso ocurre, lo primero que harán los dirigentes es convocar a los bases departamentales para elegir democráticamente a la nueva dirigencia.
