Las lluvias de intensidad moderada a fuerte que han sorprendido a Lima en los últimos días han dejado una alerta clara: la capital no está preparada para enfrentar precipitaciones de esta magnitud. Los efectos han sido evidentes: aniegos, viviendas afectadas, pistas colapsadas y un incremento del riesgo de huaicos que podrían poner en peligro a miles de familias.
El Ing. Jorge Luis Chávez Cresta, vicepresidente de la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), advirtió que este fenómeno de trasvase —el traslado de humedad desde la sierra hacia la costa— continuará en los próximos días, incrementando el caudal de los ríos Rímac, Chillón y Lurín, lo que podría derivar en desbordes e inundaciones que afectarían seriamente la transitabilidad, la seguridad y la economía de la capital.
“Las lluvias han desnudado una realidad: Lima carece de un sistema de drenaje pluvial que le permita evacuar de manera segura las aguas de lluvia, como sí ocurre en ciudades de la sierra o la selva. Cada precipitación deja pistas colapsadas, viviendas inundadas y un impacto negativo en el transporte, el comercio, la agricultura y el turismo”, señaló el ingeniero.
En ese sentido, hizo un llamado urgente a los tres niveles de gobierno —municipalidades, gobiernos regionales y Ejecutivo—, así como a Sedapal, para activar de inmediato planes de contingencia, identificar los puntos críticos de aniegos e inundaciones, y coordinar acciones técnicas que protejan la infraestructura vial y las viviendas ubicadas cerca de quebradas y laderas vulnerables.
Recordó que, tras el aniego ocurrido en 2019 en San Juan de Lurigancho, quedó demostrado que el uso inadecuado del sistema de alcantarillado para evacuar aguas pluviales puede provocar su colapso. Por ello, exhortó a no utilizar hidrojet para trasladar estas aguas a las redes de desagüe, sino derivarlas de forma segura hacia las tres cuencas de Lima.
Asimismo, alertó sobre la posible activación de quebradas y huaycos en zonas altas de la ciudad, debido a la saturación de los suelos. Este fenómeno podría agravarse con nuevas lluvias o eventos sísmicos, comprometiendo la estabilidad de viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo.
El representante del CIP también instó a las municipalidades distritales a cumplir con su obligación de contar con un Plan de Contingencia actualizado, elaborado en coordinación con Sedapal, para gestionar técnicamente la evacuación de aguas pluviales.
Finalmente, exhortó a las autoridades y a la población a tomar conciencia de que el cambio climático está alterando las dinámicas de lluvia en Lima. En ese contexto, subrayó la urgencia de repensar el diseño de la infraestructura vial y habitacional, incorporando sistemas de drenaje adecuados y techos con pendiente, que permitan enfrentar con resiliencia el invierno limeño que ya se ha iniciado.
