En los últimos meses del año 2023, las exportaciones de cebolla peruana fresca experimentaron un ligero aumento, impulsadas por la creciente demanda europea y la prohibición de exportación por parte de uno de sus principales competidores, Egipto. Esta situación ha brindado una oportunidad única para que el producto peruano aumente su participación en el mercado y demuestre su calidad.
Según FreshFruit, desde enero hasta noviembre del año pasado, los envíos de cebolla peruana sumaron 227 273 toneladas por $91 millones, lo cual fue 12 % menor en volumen y 2 % menor en valor, viéndose así reflejado el aumento del precio del producto en un 11 % con respecto al 2022.
En cuanto a los destinos de la cebolla peruana, debido a los sucesos ocurridos en Egipto y al aumento de la demanda europea, España se convirtió en un importante comprador en este periodo, logrando pasar del tercer al segundo lugar.
En primer lugar, se volvió a posicionar los Estados Unidos, con el 58 % de participación y un total adquirido de 110 698 toneladas por $53 millones, reflejando así una caída tanto en el volumen como valor de 24 % y 16 %, respectivamente. Con respecto al precio en esta plaza, este aumentó 10 %, fijándose en $0.48 por kilogramo.
Por su parte, España llegó a comprar 41 341 toneladas por $22 millones (24 % de participación), lo cual significó un aumento de 53 % en el volumen y 91 % en el valor que el 2022. Ello debido al incremento del precio en este destino (+24 %), alcanzando a cotizarse la cebolla peruana en el mercado europeo a $0.53 el kilogramo, llegando a ser uno de los precios más altos.
Cerrando el podio se encontró Colombia, desplazado del segundo lugar que tuvo un año antes. Hacia este mercado se llegó a exportar un total de 46 425 toneladas por $10 millones, 22 % menor en volumen y 23 % menor en valor. En este caso, el precio también cayó 2 %, fijándose en $0.22 el kilogramo.
