El Ing. Alex Zevallos Maura, gerente de la Asociación de Productores Ecológicos de Olivos de Tacna y socio de Conveagro, advierte sobre los desafíos del agro regional y plantea acciones urgentes para proteger la agricultura.
─ ¿Qué acciones viene implementando la Asociación de Productores Ecológicos de Olivos de Tacna para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño en la producción agrícola de Tacna?
─ El fenómeno de El Niño, según los pronósticos, provocaría un incremento de las temperaturas en la costa sur y un verano adelantado. Frente a este escenario, en la Asociación de Productores Ecológicos de Olivos de Tacna (APRECOLIV) hemos adoptado medidas preventivas para reducir el impacto en nuestros cultivos.
Desde el punto de vista técnico, estamos adelantando el manejo de los olivos para acelerar la etapa de prefloración. Nuestro objetivo es que la floración, la polinización y el cuajado se desarrollen antes de que lleguen las altas temperaturas previstas para septiembre. Si el calor extremo coincide con la floración, el cuajado podría ser prácticamente nulo.
Paralelamente, junto con la Junta de Usuarios La Yarada-Los Palos, estamos preparando un conjunto de propuestas para presentarlas al nuevo Gobierno. Entre ellas figuran la declaratoria de emergencia agraria, la activación del Seguro Agrario Catastrófico y el acceso a créditos blandos que permitan sostener la actividad productiva durante las próximas campañas.
Ing. Alex Zevallos Maura, gerente de la Asociación de Productores Ecológicos de Olivos de Tacna y socio de Conveagro.
─ ¿Cuáles son las principales afectaciones que enfrenta actualmente el sector agrícola de Tacna?
─ El principal problema es la escasez hídrica. Hace más de treinta años el Estado reconocía alrededor de 5300 hectáreas agrícolas en La Yarada-Los Palos; hoy esa superficie supera las 41 000 hectáreas, todas dependientes de aguas subterráneas.
Sin embargo, no existe una actualización integral de la situación de los acuíferos ni un plan de manejo que responda al crecimiento agrícola de la zona. Se requieren estudios técnicos, proyectos de cosecha de agua, construcción de reservorios y, con una visión de largo plazo, iniciativas de desalinización destinadas al consumo humano para liberar una mayor disponibilidad de agua para la agricultura.
Otro problema crítico es la mosca de la fruta, que amenaza cultivos de exportación como la aceituna, la granada y los cítricos. Si una plaga es detectada en los mercados internacionales, los embarques pueden ser rechazados, afectando seriamente la imagen exportadora del país. Por ello solicitamos reactivar el convenio sanitario entre el Senasa y el SAG de Chile.
Asimismo, existen limitaciones para atraer inversiones en la zona de frontera, situación que dificulta el desarrollo de cooperativas y agroindustrias capaces de agregar valor a la producción regional.
─ ¿Cuántos productores y cuántas hectáreas podrían verse afectadas?
─Solo en La Yarada-Los Palos hablamos de aproximadamente 41 000 hectáreas dedicadas principalmente al cultivo de olivo, orégano y cítricos.
Miles de productores dependen directamente de esta actividad y la generación de empleo se multiplica durante las campañas agrícolas. Si las altas temperaturas afectan la floración entre agosto y septiembre, el impacto económico sería enorme para toda la región de Tacna y para las cadenas productivas vinculadas.
─ ¿Qué apoyo requieren los agricultores para enfrentar esta emergencia?
─ Más que subsidios, los agricultores necesitamos herramientas para seguir produciendo.
En primer lugar, créditos blandos de largo plazo que permitan afrontar una eventual pérdida de campaña. También es necesario flexibilizar los programas estatales como Agroideas y Agromercado para que más pequeños productores puedan acceder a sus beneficios.
De igual forma, urge ejecutar proyectos de represas, embalses y cosecha de agua en las cabeceras de cuenca para recargar los acuíferos. Paralelamente, es indispensable promover mecanismos que garanticen precios justos para los productores de las zonas de frontera.
─ ¿Qué acciones debería priorizar el nuevo Gobierno?
─ El nuevo Gobierno debe colocar a la agricultura entre sus principales prioridades.
Es urgente implementar un verdadero plan nacional de prevención frente a eventos climáticos extremos, declarar en emergencia las zonas más vulnerables cuando corresponda, fortalecer la infraestructura hídrica y asignar recursos suficientes para proteger la producción de alimentos.
Asimismo, resulta indispensable trabajar de manera articulada con las organizaciones agrarias para diseñar políticas públicas que respondan a la realidad del campo peruano.
─ ¿Qué mensaje dirige a los agricultores?
─ Mi principal mensaje es no bajar la guardia. Existe mucha incertidumbre sobre el comportamiento del fenómeno de El Niño y debemos prepararnos desde ahora.
Invoco a todos los productores a trabajar unidos mediante APRECOLIV, Conveagro y las juntas de usuarios para presentar una propuesta conjunta al nuevo Gobierno. Solo con organización podremos lograr que se apruebe un verdadero plan de emergencia para la agricultura.
─ Finalmente, ¿qué mensaje desea transmitir a las autoridades y a la ciudadanía?
─ Quiero agradecer a AGROPERÚ Informa por su permanente apoyo a la agricultura familiar y por dar voz a los pequeños y medianos productores.
Esperamos que el nuevo Gobierno incorpore una política agraria equilibrada, que no solo fortalezca a las grandes agroexportadoras, sino también a la agricultura familiar, que abastece gran parte de la materia prima que estas procesan.
Necesitamos políticas públicas que impulsen asociaciones y cooperativas sostenibles, permitan mejorar la competitividad de los pequeños productores y fortalezcan la seguridad alimentaria del país. La agricultura familiar merece ser reconocida como un actor estratégico para el desarrollo del Perú.
