Mediante trabajos de mejoramiento genético, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) logró la cosecha de 9160 semillas de papa nativa provenientes de 458 variedades, en los campos experimentales ubicados en los distritos de Lambrama, Llanacuyo y Chacrampay, en la región Apurímac.
Este material genético permitirá al INIA, a través de la Estación Experimental Agraria Chumbibamba, desarrollar investigaciones orientadas a la conservación, evaluación y aprovechamiento de la diversidad genética de este importante cultivo andino, en beneficio de los productores de la región.
Las semillas serán evaluadas para identificar materiales promisorios que destaquen por su alta productividad, adaptación a diferentes pisos ecológicos, calidad del tubérculo y tolerancia a plagas. Estos estudios contribuirán a fortalecer la seguridad alimentaria, conservar la agrobiodiversidad y promover una agricultura más resiliente frente al cambio climático.

Con los materiales seleccionados, el INIA podrá producir nuevas semillas y variedades de alta calidad genética que permitan a los agricultores incrementar sus rendimientos por hectárea, disponer de cultivos con mayor resistencia a las principales plagas, contribuir a la conservación de la fertilidad del suelo y obtener tubérculos con mejores condiciones para el mercado y la agroindustria.
La obtención de este material genético se realizó en coordinación con la Estación Experimental Agraria Andenes del Cusco. Asimismo, la cosecha se desarrolló mediante el sistema tradicional de Layme, técnica ancestral de rotación de tierras y cultivos practicada por las comunidades andinas del sur del Perú.
La actividad contó con la participación de productores de los bancos de semillas de la comunidad de Llanacuyo, agricultores conservacionistas de la comunidad de Marjuni y especialistas de las municipalidades distritales de Chacrampay y Lambrama, quienes contribuyeron al establecimiento, manejo y conservación del material genético en campo.
