Con una inversión estratégica que supera los S/16 millones, el Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural (Agro Rural) ejecuta un paquete integral de obras hídricas y medidas de mitigación en la región Junín. El objetivo central es proteger la agricultura familiar, elevar la productividad del campo y reducir el impacto de las bajas temperaturas extremas.
Infraestructura hídrica para asegurar la campaña agrícola
Para garantizar el recurso hídrico, el sector avanza a paso firme con la construcción de canales de riego, cinco qochas, seis reservorios y microreservorios en provincias clave como Chupaca, Concepción y Tarma. A la par, adicionándose las provincias de Huancayo y Jauja, se viene logrando la recuperación de 500 hectáreas de praderas, una acción directa que beneficia a más de 1500 productores locales.
Entre los proyectos con mayor impacto destacan:
– Canal Tambo – Vista Alegre – Churay (Concepción): registra un avance superior al 75 % y asegurará el riego de 333 hectáreas en beneficio de 84 familias.
– Canal Sulcán Chala: obra culminada que optimiza el uso del agua para 333 pequeños productores.
– Guano de las islas: se proyecta comercializar más de 3440 toneladas de este abono orgánico para el abonamiento de 6800 hectáreas de cultivos de café, cacao, papa y maíz, pastos cultivados, entre otros, beneficiando a 8579 agricultores.
– Mejoramiento del forraje: para la atención a 1170 ganaderos con la instalación de semillas de pastos cultivados en Chanchamayo, Chupaca, Concepción, Huancayo, Jauja, Junín, Satipo, Tarma y Yauli.
– Proyecto palto: asistencia técnica, insumos y fertilizantes están siendo entregados a 884 productores de palto en las provincias de Chanchamayo, Concepción, Huancayo, Jauja y Satipo, para la producción de 11 000 plantones de palto, mediante tecnologías innovadoras como la fertilización equilibrada y el control fitosanitario.

Escudo altoandino: acciones contra las heladas
Ante el inicio de la temporada invernal, y en el marco del Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje, Agro Rural destina S/5.1 millones a la protección de los activos pecuarios y agrícolas en las zonas más vulnerables de la región.
Esta intervención incluye la implementación de 140 fitotoldos (para la producción de hortalizas y otros alimentos a salvo del frío) y 180 cobertizos, protegiendo directamente a 320 familias de la agricultura familiar. Gracias a estas estructuras, se pondrá a buen recaudo a más de 21 600 cabezas de ganado ovino y camélidos sudamericanos.
Complementariamente, los equipos de Agro Rural distribuyen kits veterinarios, de semillas de pastos cultivados, forrajes, aplicación foliar y herramientas especializadas para asegurar la alimentación, sanidad y supervivencia del ganado altoandino.
A la fecha, se cuenta con una ejecución presupuestal regional del 43 % respecto del monto total destinado a estas actividades y proyectos, cumpliéndose los plazos y cronogramas establecidos, en cumplimiento del compromiso que tenemos con los productores de la región.
