Con el compromiso de seguir impulsando el fortalecimiento de la agricultura y ganadería familiar, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), a través de sus 50 escuelas de campo, instruyó a 788 pequeños productores en buenas prácticas agrícolas y pecuarias en la región Ica.
Las escuelas se desarrollaron en los distritos de Parcona, Tinguiña, Tate, Ocucaje, Santiago, San Juan Bautista, Pueblo Nuevo, Pachacutec, Yauca del Rosario, Los Molinos, San Clemente, Túpac Amaru, Independencia, Vista Alegre, Santa Cruz, entre otros.
Durante el desarrollo de las capacitaciones teóricas – practicas, se incluyeron los cultivos de origen vegetal en zapallo, frijol, uva y maíz; en el caso de crianza de origen animal fue en porcinos, aves y bovinos.
Fueron 12 sesiones de aprendizaje empleadas en dos etapas: enero a junio (I etapa) y julio a diciembre (II etapa), contando con un equipo de consultores, entre ellos agrónomos y médicos veterinarios, que se desplegaron por todo el ámbito del valle de Ica.
Comunidades altoandinas
Las escuelas de campo del Senasa llegaron a las comunidades altoandinas de Liscay, Huarhua y Bellavista de la provincia de Chincha Alta, donde se reconoció a 36 productores lecheros como expertos en Buenas Prácticas Ganaderas.
En las sesiones de aprendizaje se obtuvo 90 % de participación de mujeres, quienes aprendieron a mejorar la crianza del ganado, implementar medidas de bioseguridad en sus predios, alimentación balanceada, calendario de vacunas, buenas prácticas de higiene en el ordeño, entre otras materias.
Para el 2022, el Senasa proyecta instalar más escuelas en esas comunidades en atención a los cultivos de maíz, papa y habas para seguir contribuyendo en el desarrollo de la agricultura familiar.
