Por: Francisco Seva Rivadulla, periodista agroalimentario internacional
La Unión Europea es, sin lugar a dudas, uno de los principales mercados importadores de mango a nivel mundial. Su papel complementario al mercado norteamericano resulta fundamental para países productores como México, Perú o Brasil. La estabilidad del euro, sumada a su condición de mercado globalizador sin barreras arancelarias, ha permitido que se consolide como uno de los tres mayores importadores globales de esta fruta tropical.
Sin embargo, el mercado europeo también enfrenta una serie de retos y desafíos que deben ser abordados a corto y mediano plazo. A continuación, se enumeran algunos de los más relevantes:
El consumo de mango sigue siendo relativamente bajo en comparación con mercados como el estadounidense. Por ello, es esencial desarrollar estrategias orientadas a aumentar el consumo en el Viejo Continente. Una iniciativa clave sería la creación de un organismo similar a la National Mango Board de Estados Unidos, que promueva el producto y apoye a los actores del sector.
Para incrementar las importaciones, es vital establecer políticas comerciales basadas en ventas con precios cerrados. Las ventas con precios abiertos o en consignación no son viables actualmente, especialmente en un entorno comercial cada vez más competitivo. Como mínimo, deberían garantizarse precios base o premios mínimos.
La competencia entre países productores es cada vez más intensa. Aunque Perú y Brasil han consolidado su presencia en Europa, la creciente participación de Sudáfrica y Egipto —con menores costos de producción— representa una amenaza directa.
Las ventas de mango fresco cortado están en auge, una tendencia visible no solo en Estados Unidos sino también en la Unión Europea. Este segmento representa una estrategia de crecimiento sólida y con resultados positivos.
Uno de los grandes desafíos para América Latina es la mejora de la eficiencia logística marítima hacia Europa, un aspecto fundamental para productores de México, Perú y otros países de la región.
Se requiere una promoción y marketing más efectivos para posicionar al mango como una fruta de consumo habitual entre los consumidores europeos.
La creación de un sello de calidad para mangos de Latinoamérica sería una herramienta valiosa para aumentar las ventas y diferenciar el producto en un mercado cada vez más exigente.
Los productores y exportadores deben buscar vender directamente a las cadenas de distribución, evitando la intermediación de agentes importadores. Esta medida haría a la industria más competitiva y permitiría un mayor margen para el productor.
Aviso a navegantes
El mercado europeo ofrece un gran potencial para el mango, pero el sector debe trabajar con mayor cohesión, visión estratégica y unidad. Europa valora la calidad, la seguridad alimentaria y la continuidad en el servicio, pero también requiere precios competitivos. Promoción, marketing, investigación, innovación e internacionalización son elementos claves para que esta industria logre una mayor rentabilidad y éxito en el futuro cercano.
