Descargar Gratis
Guardianas del agua de Puno: Preservando los saberes ancestrales

Guardianas del agua de Puno: Preservando los saberes ancestrales

A más de 4000 m s.n.m., los saberes ancestrales de las mujeres están transformando el paisaje de la región de Puno, pasando de amarillo a verde. Elsa, Emilia y Cristina residen en la Comunidad Campesina de Moquegache Japo, en la provincia de Lampa. Aunque sus historias difieren, comparten un rasgo común: son líderes en sus comunidades y comparten una preocupación constante por la escasez de agua en sus territorios.

«Elsa Mamani, presidenta de la mesa multiactor del Paisaje Puno, señala: “Se ha notado el cambio climático que estamos experimentando aquí en la sierra, en la región de Puno. Hay un déficit hídrico que afecta no solo al consumo humano, sino también a nuestros animales y al riego de nuestros cultivos”.

Según Ceplan, se calcula que hacia 2030, el 58 % de la población peruana vivirá en zonas con escasez de agua producto de la crisis global por este recurso. Un escenario que pareció incluso más cercano cuando en mayo del 2023 el Gobierno declaró el Estado de Emergencia como consecuencia del fenómeno El Niño, un evento que genera altas temperaturas en el océano y provoca grandes sequías en el sur andino del país, afectando los cultivos y, por ende, la alimentación.

Esta situación, Elsa enfrentaba de primera mano, pues la laguna Lihuichaco, que durante años le abasteció de agua y felicidad, le abre paso a un suelo seco y erosionado donde al igual que en otras fuentes de agua de la región, la Pachamama yace, sufriendo, alrededor.

Caminar con el sol

De acuerdo con la ONU Cambio Climático, los fenómenos meteorológicos extremos debidos a la crisis climática afectan de forma desproporcionada a las mujeres y las niñas. La evidencia ha demostrado que tras una catástrofe climática hay un aumento de las brechas de desigualdad de género, incluyendo las violencias en su contra.

Por ejemplo, en muchos territorios tareas como la recolección del agua recaen tradicionalmente en las mujeres, lo que significa que ante su escasez deben desplazarse más lejos de sus hogares para obtenerla. Estos desplazamientos, más largos, aumentan el tiempo dedicado a trabajos de cuidados, recortando el tiempo que pueden dedicar a otras actividades (como la educación en el caso de las niñas), y aumenta su exposición a las violencias fuera del hogar.

Asimismo, los impactos de las sequías en las actividades económicas y de subsistencia de las comunidades hacen que tengan que buscar otros medios de supervivencia, haciendo a las mujeres más vulnerables a encontrarse en trabajos informales con condiciones laborales precarias.

Hacer frente a los efectos del cambio climático resulta entonces, una necesidad para la reducción de las desigualdades y para asegurar el ejercicio de los derechos de las mujeres.

Aunque las mujeres sufren con más fuerza los embates de los fenómenos climáticos, también son grandes agentes de cambio cuando tienen acceso igualitario a las oportunidades. Como en el caso de Emilia Limachi, curandera naturista, quien gracias a sus conocimientos en hierbas y plantas medicinales encontró la forma de salir adelante tras perder a sus padres cuando era pequeña. Hoy se dedica a sanar los males y enfermedades de su comunidad.

Esta práctica, que para muchas personas puede parecer mágica o milagrosa es resultado de conocimientos que han resistido y han sido heredados a lo largo de generaciones hasta llegar a Emilia. Estos son saberes ancestrales y recursos que hoy también corren el riesgo de perderse ante las diferentes crisis que enfrenta el sur andino.

Uno de cada cuatro peruanos vive de la agricultura, y depende de la lluvia y el riego para subsistir y generar ingresos. Por eso ante la escasez de lluvias y agua, el ingenio de las mujeres se hace presente en el hogar de Emilia, donde ocurre algo mágico.

“Nuestro sol, la vida que nos da el sol. Dios nos da con el panel, mucha vida, alegría y felicidad”, cuenta animada Emilia, quien junto a sus compañeras de la Asociación de Mujeres Productoras de Leche y sus Derivados “Santa Rosa”, instaló un sistema de riego que extrae agua del subsuelo a través de una bomba con energía proveniente de paneles solares.

Así, pueden extraer de forma sostenible un recurso que de otra manera les sería inaccesible. Esto les permitió en la sequía regar sus cultivos de avena, papa, quinua y el cuchucho, la raíz andina de la longevidad. Con el cuchucho, las mujeres de la asociación preparan harinas, pan, infusiones y yogurt que luego pueden vender, incrementado sus ingresos económicos y contribuyendo a garantizar su seguridad alimentaria.

Esta iniciativa comunitaria es una de 24 del portafolio del Programa de Pequeñas Donaciones del GEF (PPD) en Perú. Cuenta, además, con el apoyo estratégico del Proyecto Estratégico Paisaje Puno con el Centro de Capacitación Campesina de Puno (CCCP), también impulsado por el PPD, liderado en Perú por el Ministerio del Ambiente (Minam) junto al acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El objetivo del programa es contribuir al escalamiento de modelos innovadores y sostenibles, la conservación y restauración de la biodiversidad y el desarrollo de la economía local para fortalecer sus capacidades y resiliencia ante la crisis climática.

De amarillo a verde

Para la comunidad de Moquegache Japo, en Lampa, regar sus sembríos en un contexto en el que el sector agrícola se enfrenta a una de sus peores crisis, no es poca cosa. Sin embargo, Cristina Ticona, al igual que sus compañeras Elsa y Emilia, reconoce que estas prácticas podrían ser aún más efectivas si se realiza mayor incidencia para replicarlas en los Andes.

“Algunas comunidades no están así, no tienen agua, no tienen pozo, no hay tanta agua por ahí, no llega a las comunidades. Quisiera que este modelo llegue a todos” cuenta Cristina, presidenta de la organización que pasó de tener 13 socias a 38 en este año. La iniciativa piloto desarrollada por la asociación, además, ha inspirado a la Municipalidad Provincial de Lampa a planificar un proyecto de inversión pública que ampliará su impacto positivo con 200 pozos para mejorar la resiliencia de diez Comunidades Campesinas.

La necesidad de unirse y desarrollar liderazgos se hace más presente ante la adversidad del clima y Elsa Mamani es consciente de esta realidad.

“… no es fácil las cosas para una mujer, pues dejamos nuestros quehaceres de la casa, somos mil oficios. Liderar a una organización no es fácil, es tener la cabeza como globo y una pollera bien puesta …”, explica.

A pesar de que hay avances, los liderazgos femeninos siguen encontrando muchas dificultades en su camino y sus innovaciones corren el riesgo de desaparecer si no reciben apoyo. Pese a la importancia que tienen los sistemas agroalimentarios para los medios de vida de las mujeres y el bienestar de sus familias, ellas tienden a desempeñar funciones que se consideran secundarias y con peores condiciones laborales que las de los hombres. Las mujeres tienen, además, una mayor carga de trabajo de cuidados no remunerado, lo que limita su tiempo y así sus oportunidades de educación y empleo.

En el caso de Elsa, ha encontrado apoyo incondicional en su esposo e hijos y así ha asumido el liderazgo de la Mesa Multiactor del Paisaje Puno, un espacio de difusión e incidencia, donde diferentes comunidades pueden intercambiar sus conocimientos, compartir sus innovaciones locales y buscar alianzas con diferentes actores del sector público y privado para darle continuidad y escalamiento a sus iniciativas.

Así, el Tayta Inti (padre sol), podrá seguir prestándoles su energía para hacerle frente a una crisis que ellas no han provocado directamente, pero cuyas consecuencias las afectan de forma desproporcionada.

Escuchando El Lequecho

En su hogar, frente a la extinta laguna Lihuichaco, Elsa se mantiene atenta al canto del sabio Lequecho o Liqichu, un ave altoandina que según las enseñanzas de sus abuelos rompe su silencio cuando la lluvia está cerca. Asimismo, espera que la perdiz, quien también tiene el poder de predecir este fenómeno, e insectos como las hormigas con alas, aparezcan en los alrededores de su hogar indicando que la temporada de precipitaciones se aproxima.

Estas son algunas de las señales ancestrales que se resisten a desaparecer ante los embates del tiempo y del clima, pues en lo alto del Perú, todo parece estar conectado a la tierra, más aún las mujeres que hoy lideran valientemente los esfuerzos por conservarla.

Fuente: PNUD Perú.

 

 

Sobre Agro Perú

AGROPERÚ INFORMA, abre un nuevo surco de esperanza para lograr la reivindicación del campesino y promover el desarrollo a partir del agro, con base en principios e ideales con los que ha sido forjado este equipo humano que la lidera y que tiene en sus manos la responsabilidad de trabajar creativamente para revertir la actual situación en la que se encuentra el sector prioritario de la economía nacional, a través de propuestas basadas en nuestra realidad nacional, con el compromiso de mantener la independencia, pluralidad de opiniones, los niveles de calidad y objetividad en el tratamiento de las información.

Compruebe también

Machu Picchu Perú deslumbra al mundo National Geographic lo nombra Mejor Destino Internacional 2024

Perú deslumbra al mundo: National Geographic lo nombra Mejor Destino Internacional 2024

Por segundo año consecutivo, nuestro país es galardonado como mejor destino internacional en los Premios de los lectores Viajes National Geographic 2024

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *