Escribe: Ing. Yael Lizárraga de Vuilleminroy, desde Francia
Según el Instituto de Ganadería Francesa y la organización FranceAgriMer, alimentar, vigilar y cuidar a los animales, así como poner el forraje, y ensilar, es el trabajo que los ganaderos siguen realizando con o sin coronavirus.
En Francia, por ejemplo, los criadores de ganado bovino buscan el bienestar de los animales, producen menos en cantidad, pero alto en calidad. Y los consumidores no temen pagar precios más elevados en los supermercados como recompensa. Incluso otros se vuelcan a comprar directamente a los productores, logrando también, generar turismo y conocer las plantas de procesamiento.

El cambio de comportamiento de los consumidores no conlleva necesariamente a un aumento del presupuesto en la alimentación de los hogares, sino a diversificar su dieta con hortalizas y verduras sanas.
Otro punto a considerar en el comercio ganadero es indudablemente la pandemia. Las exportaciones francesas de carne de vacuno y lácteos hacia los mercados de Italia, Grecia y Alemania, han disminuido considerablemente al no poderse emplear todos los canales de comercialización.
Pero la perspectiva más alentadora que tienen es el avance de la vacunación a la población francesa contra el covid-19, cuyo acierto del Estado por proteger a su sector productivo en el campo y la agroindustria está permitiendo reanudar diversas actividades entre los países europeos, con una perspectiva positiva a finales del 2021. El riesgo, sin embargo, sigue latente por la crisis económica y la pérdida de poder adquisitivo de gran parte de la población, lo que podría afectar por un tiempo más el consumo de carne de vacuno, “cuyo precio minorista sigue creciendo”.
Y más allá de la emergencia sanitaria, los movimientos sociales anti-cárnicos y el consecuente resurgimiento de productos proteicos no procedentes de la producción animal, son otros factores que podrían inducir la caída del consumo de carne.
Producción y productividad
Ante los nuevos desafíos que se presentan y adaptarse rápidamente a los cambios en el consumidor, se debe: apostar por desarrollar una ganadería moderna, aplicando tecnologías reproductivas desarrolladas con miras a la eficiencia en la producción y productividad y, sobre todo, preservando los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente.
Posicionado con una imagen positiva a nivel mundial, el sector ganadero francés puede capitalizar sus puntos sólidos en: 1) Su gran reputación basada en innegables garantías sociales, medioambientales y sanitarias. 2) La gran diversidad de sistemas y territorios que caracterizan a la ganadería que podría permitirle adaptarse mejor, a pesar de los costos de producción que a menudo son más altos que en los países europeos vecinos. 3) Gran disponibilidad tecnologías reproductivas avanzadas para relanzar la ganadería en este país y el mundo.

Encuentro ganadero de alto nivel
Gran parte de este trabajo tecnológico que se desarrolla en el ámbito ganadero francés será presentada en la Feria Sommet de L’Élevage 2021 (Cumbre de la Ganadería), que este año celebra su 30 aniversario, y que se realizará del 5 al 8 de octubre en Clermont-Ferrand, como inicio de los certámenes feriales presenciales post pandemia, cuyo escenario es ideal para que los ganaderos del mundo, incluido Perú, puedan asimilar el nuevo concepto de la ganadería moderna.
Para mayor información sobre este evento pueden contactarse vía WhatsApp: +51 961900014 y +33 686279571, correos electrónicos: vlpm@noos.fr y yaelv@noos.fr o visitar la página web: www.sommet-elevage.fr
