Por: Ani Lu Torres Lam
De los 2,2 millones de unidades agropecuarias que existen en el país, dedicadas esencialmente a la agricultura familiar, 1,5 millones “necesitan de una intervención multidimensional del Estado”, pues están a un nivel de agricultura de infrasubsistencia y de subsistencia, vale decir que por su tamaño no alcanzan a generar los ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas de una familia rural.
Si no se las analiza al detalle, si no se investiga con precisión para focalizar el apoyo, será difícil que aquellas unidades se desarrollen económica y socialmente, y la pobreza rural persistirá, advierte el doctor en Economía Agrícola Daniel De La Torre Ugarte Pierrend, investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP).

¿Dónde están ubicadas geográficamente? Se encuentran principalmente en los Andes centrales y del sur, así como en la Amazonía. El desafío es mayor pues se encuentran alejadas unas de otras, en pisos altitudinales diferentes, generalmente arriba de los 3,000 m s.n.m., donde no llegan los servicios como el crédito y la asistencia técnica, así como diferentes proveedores de servicios.
Se requiere intervención multidimensional
“Su problema no solo se reduce al tema agrícola, sino que rebasa más allá. Por ello, debe producirse una intervención multidimensional de los ministerios de Desarrollo Agrario y Riego, de Desarrollo e Inclusión Social, de Producción, Turismo; y, de los gobiernos regionales y municipales para elevar el capital humano de esas unidades y tengan oportunidades más allá del agrícola”, resalta De La Torre Ugarte.
400 mil ya están exportando
A través de su reciente informe publicado, denominado “Actividad agrícola exportadora inclusiva y sostenible como motor de desarrollo”, el investigador también identificó a 357 mil productores con 438 mil hectáreas cultivadas con productos potencialmente exportables, como café, cacao, plátanos, papas nativas, mango, achiote, piña, tara, camu camu, sacha inchi, entre otros, que podrían insertarse con los 400 mil productores que ya tienen experiencia en envíos al exterior, es decir, que ya están en el nivel de agricultura sostenible, —sin contar que hay otras 115 mil al nivel de excedentarias—, y así “tendrían la posibilidad de obtener recursos para cubrir sus necesidades y lograr destinar sus excedentes al mercado interno”.
Generar plataformas de servicios
Para el experto, no se trata solo de empujar la productividad —pues podría generar un efecto contrario: que haya excedentes de producción y el precio caiga—, sino de generar plataformas de servicios que atienda a los agricultores de infrasubsistencia y que sean éstos los generen el enlace con el mercado internacional. Inicialmente se necesitaría 25 plataformas que deberían ser instaladas bajo concurso para que sea el productor, a través de la asociación o cooperativa, identificadas por empresas privadas, ONG, universidades, entre otros, que puedan ser el puente con diferentes servicios, como el acceso a semillas certificadas, y contactos con los mercados internacionales.
“No debe ser una plataforma dirigida, sino, que nazca del mismo productor, que ellos sean quienes identifiquen quiénes serán sus socios como unidades de gestión y presenten una propuesta que pueda ser financiada por cinco años”, recomendó el investigador al nuevo Gobierno.
