Perú se ha posicionado como el principal productor de arándano en el hemisferio sur así como abastecedor del mundo. Este boom —en el que al inicio pocos creían—, se refleja en el crecimiento acelerado del cultivo, dando un enorme salto al pasar de 70 hectáreas en 2012 a un estimado de 15,128 ha para el presente año. No obstante, este incremento ha venido acompañado de presencia de plagas y enfermedades que ya se adaptaron al cultivo.
“La planta del blueberry es susceptible a diversos insectos plagas y enfermedades ocasionados por hongos que afectan las hojas, flores y frutas; de esa manera afecta su calidad y rendimiento en producción. Una de las enfermedades que se ha diseminado con rapidez en los últimos tres años es la roya, lo que está generando preocupaciones en su control en las variedades Biloxi, Ventura, Emerald, entre otras”, indica con preocupación el Ing. Agr. Fernando Rojas de la Cruz, con estudios de maestría en Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades de cultivos, investigador en protección de cultivos y asesor técnico de la empresa Capeagro.

El especialista refiere que la roya en el arándano peruano fue introducida en plantas importadas de los Estados Unidos, y actualmente está distribuida en varias zonas productoras, como en Lima, Ancash, La Libertad, principalmente.
La literatura reporta varias especies de roya, siendo tres especies la más importantes como Neaohidemyces vaccini, Neaohidemyces fujisanansis y Thekopsora minima, ésta última hallada en plantas de la región La Libertad por el Laboratorio de Diagnosis de Fitopatología de la Universidad Nacional Agraria La (UNALM).
Tratamiento adecuado:

Síntomas
Primero hay que identificar los síntomas. Una de ellas son las manchitas marrones en el haz de las hojas, aunque con el avance del hongo se tornan cloróticas, mientras que en el envés se observan pústulas de color anaranjado. Se ha observado que la enfermedad empieza por el tercio inferior de la planta y va avanzando hacia el tercio superior, hasta generar defoliación y la fruta pierda calidad, generalmente se presenta en lotes donde hay microclimas húmedos. Las hojas atacadas ya no se recuperan, así que la meta es que las nuevas hojas crezcan sin infección.
Epidemiologia
En Perú, la roya del arándano necesita climas húmedos para causar infección, humedad relativa alta, temperatura menor a 20 °C, la película de agua sobre la hoja es una condición favorable para la germinación y penetración de las uredosporas a la hoja. La roya causada por Thekopsora minima puede estar presente en toda la campaña, pero la mayor infección se ha visto en la estación de invierno.
Manejo integrado
Frente a la presencia del hongo es necesario realizar una evaluación y monitoreo. Para evaluar la incidencia se puede marcar ramas, brotes y contar el número de hojas con síntomas o pústulas con relación a las sanas. También se puede estimar la severidad, para ello se debe marcar las hojas y estimar el porcentaje de área de la hoja afectada.
El aumento de hojas enfermas y mayor área de hoja afectada indica que la enfermedad está en desarrollo a nuevas infecciones. La medida más eficaz es preventiva y no esperar que el hongo se establezca en el campo. De acuerdo a la incidencia se hace uso de la estrategia más oportuna del MIE (Manejo Integrado de Enfermedades).
- Control cultural: En el momento de la poda eliminar las hojas basales, brotes con síntomas o pústulas, debido a que la roya necesariamente necesita hojas verdes para poder sobrevivir, por ser un parasito obligado. Si se deja las hojas verdes puede producir inóculo para infectar a nuevas hojas.
- Control químico: Esta enfermedad aún no cuenta con muchas alternativas de control registradas en el Senasa. Es importante bajar el inóculo a los 1 o 3 días antes de la poda, aplicar un triazol como Tebuconazole o Difenoconazole, luego en el crecimiento del brote aplicar estrobilurinas como Azoxystrobin, Trifloxystrobin, entre otros; posteriormente, a los 15 a 20 días, aplicar moléculas a base de Trifloxystrobin + Tebuconazole, en rotación se puede utilizar el Boscalid + Pyraclostrobin u otras moléculas que tengan LMR (límites máximos de residuos) permitido en los mercados.
La protección de los brotes, hojas hasta floración o cuajando es importante, en delante solo se hace uso de moléculas permitidos para no correr riego con los mercados que se va a exportar.
Es importante tener en cuenta. En floración o cuajado, para adelante, hacer aplicación de productos a base de inductores que activen o potencien la resistencia sistémica adquirida y resistencia sistémica inducida, productos con cero residuos y permitido por el mercado como los Bacillus subtilis, L – metilfolate calcium, Sulfato de cobre pentahidratado, entre otros, que no manchen la fruta.
Por último, evitar aplicar con alta incidencia de roya, la eficacia de los productos es muy baja, para tener éxito en el manejo de roya se debe hacer de forma preventiva o con infecciones iniciales. Finalmente, los equipos de aplicación juegan un papel importante; deben estar bien calibrados para tener una buena cobertura, y así llegar al fondo de las hojas de la planta.
