Lima, La Libertad, Arequipa e Ica concentran el 88.3 % de la producción nacional de carne de ave. Las altas temperaturas y las lluvias asociadas al fenómeno El Niño afectarían la productividad avícola en estas regiones, comprometerían el abastecimiento y ejercerían presión sobre los precios del pollo y los huevos.
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha advertido que las temperaturas del aire en la costa peruana se mantendrían muy por encima de sus valores habituales hasta el verano de 2027, con posibilidad de alcanzar niveles récord. Este escenario representa una amenaza para el sector avícola, debido a que las principales regiones productoras se ubican en la franja costera. No obstante, el impacto del fenómeno también dependerá de la ubicación de las granjas y de su capacidad de adaptación.
Uno de los principales riesgos para el sector es el estrés calórico. Las aves no cuentan con mecanismos de sudoración eficientes, como los seres humanos, por lo que tienen dificultades para regular su temperatura corporal cuando aumenta el calor. Según CKM Perú, esta condición incrementaría su consumo de agua y reduciría su ingesta de alimento.
Esta situación afecta directamente la productividad de las granjas. De acuerdo con CKM Perú, en el caso de los pollos, el menor consumo de alimento reduciría la ganancia de peso y prolongaría el tiempo necesario para alcanzar el peso comercial. Además, el estrés calórico elevaría la mortalidad, especialmente cuando las temperaturas altas coinciden con una humedad ambiental elevada y una ventilación insuficiente.
En las gallinas ponedoras, por su parte, el estrés calórico disminuye el consumo de nutrientes y altera los procesos fisiológicos relacionados con la formación del huevo, lo que incrementaría la proporción de unidades frágiles o no comercializables.
Este escenario cobra relevancia si se considera que el sector avícola representa el 54 % del valor bruto de la producción pecuaria nacional. De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el pollo y el huevo concentran más del 70 % de la proteína animal que consumen las familias peruanas. Además, la demanda de pollo en el país se encuentra entre las más altas de la región: se estima que cada peruano consume alrededor de 55 kg al año.
Según el Midagri, entre enero y julio de 2026 se produjeron 1.13 millones de toneladas de carne de ave y cerca de 299 000 toneladas de huevos de gallina. Lima concentró el 57.6 % de la producción de carne de ave, seguida por La Libertad (16.7 %), Arequipa (9 %) e Ica (5 %). En cuanto a la producción de huevos, Ica ocupó el primer lugar, con el 41.4 %; seguida por Lima (28.7 %) y La Libertad (16.4 %). En conjunto, estos tres departamentos representaron el 86.5 % de la producción nacional de huevos.
Abastecimiento y precios
Otro riesgo para el sector está relacionado con el transporte. Lima, que concentra la mayor parte de la producción avícola, especialmente de pollo, también registra la mayor extensión de carreteras (1917 km) ubicadas en distritos con riesgo alto o muy alto de derrumbes, huaicos y deslizamientos, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred). Por tanto, además de liderar la producción avícola, la región presenta una elevada exposición a posibles interrupciones viales que dificultarían el abastecimiento hacia otras zonas del país.
En cuanto a los insumos, la Asociación Peruana de Avicultura (APA) señala que el maíz amarillo duro y la torta de soya representan aproximadamente el 59 % y el 24 % de la alimentación de las aves, respectivamente. Las eventuales pérdidas de cosechas, interrupciones del transporte o mayores costos de importación durante el fenómeno El Niño 2026-2027 podrían encarecer los alimentos balanceados, con repercusiones en los precios de los productos finales.
Como antecedente, entre enero y marzo de 2024, el precio del pollo al consumidor en Lima Metropolitana pasó de S/10.61 a S/12.05 por kilogramo, lo que representó un incremento del 13.6 %, según el Midagri. Por otro lado, el precio mayorista del huevo aumentó un 36.4 %, al pasar de S/6.12 a S/8.35 por kilogramo.
El desafío inmediato para el sector avícola será reducir las pérdidas de productividad y prevenir interrupciones en el abastecimiento. Para ello, será importante que los productores refuercen las medidas de control térmico y aseguren la disponibilidad de alimentos balanceados. Asimismo, las autoridades deberán priorizar el mantenimiento y la transitabilidad de las rutas que conectan las principales zonas productoras con los mercados. Estas medidas contribuirían a mitigar las presiones sobre los costos de producción y los precios que enfrentan los consumidores.
Fuente: ComexPerú
