Desde el 2021, cada segundo viernes de noviembre, el Perú celebra el Día Nacional de las Flores con el objetivo de promover la productividad, competitividad y expansión de la cadena de floricultura, aprovechando las oportunidades del mercado nacional e internacional.
Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), en el país existen más de 4000 hectáreas y más de 7000 productores dedicados al cultivo de flores de corte y plantas ornamentales, lo que permite atender la demanda interna y de exportación.
Esta actividad es desarrollada principalmente por pequeños agricultores que manejan, en promedio, 0.6 hectáreas cada uno, pertenecientes a la Agricultura Familiar. Más del 50 % de ellos son mujeres, quienes generan empleo rural permanente con entre 5 y 8 trabajadores por hectárea.
El cultivo de flores en el Perú se concentra principalmente en las regiones de Junín, Cajamarca, Huánuco, Lima Provincias, Áncash, Ica, Arequipa, Cusco y San Martín, entre otras.
En el país se cultivan alrededor de 60 especies de flores de corte, siendo las más comerciales el gladiolo, clavel, gipsófila, rosa, hortensia y crisantemo. También destacan otras variedades como alhelí, agapanto, astromelia, bastón del emperador, cartucho o cala, dalia, estatice, estrelitzia, ginger, girasol, godesia y heliconia.
Actualmente, la floricultura peruana genera entre 20 000 y 25 000 puestos de trabajo en campo, conformados en su mayoría por mano de obra familiar y con alta participación femenina. Se trata de un sector que empodera, brinda empleo y fortalece la economía familiar en zonas rurales donde la pobreza aún representa un desafío estructural.
