La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) implementó 271 módulos de poscosecha de cacao en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), con el objetivo de mejorar la calidad del grano, fortalecer la economía de las familias productoras y promover una producción sostenible.
Esta intervención benefició directamente a 4765 familias de 16 distritos de las regiones de Ayacucho, Cusco y Junín, quienes participaron activamente en el proceso mediante un trabajo articulado con Devida, aportando mano de obra y complementando la habilitación con materiales de la zona.
Como parte de los resultados alcanzados, se implementaron 193 secadores solares y 78 módulos de fermentación, infraestructura clave para garantizar un adecuado tratamiento del cacao después de la cosecha, etapa determinante para definir el sabor, aroma y valor comercial del producto.

“La postcosecha define el sabor, aroma y valor del cacao. Ahora podemos vender un grano de mejor calidad y a mejor precio, esta estructura nos garantiza continuar con el proceso sin que la lluvia o demasiado sol nos afecte”, señaló Amancio Oroya Lagos, cacaotero del centro poblado Sol Naciente, ubicado en Río Tambo.
Los trabajos fueron liderados por Devida a través de la actividad de cacao, el equipo técnico, brindó asistencia durante la instalación y capacitación en manejo de cosecha y postcosecha, permitiendo cumplir estándares de mayor valor comercial.
Dato:
En la campaña 2025, se registró una producción de 3693,2 toneladas de cacao seco, lo que representa una inyección económica superior a S/73 millones, considerando un precio promedio de S/20 por kilogramo.
