La semilla nativa es memoria familiar, alimento, identidad y sostenibilidad para las comunidades andinas. Con el propósito de contribuir a su preservación, el Gobierno Regional de Cusco entregó equipos e insumos a 323 productores conservacionistas de 13 comunidades de la provincia de Anta.
Los beneficiarios recibieron trilladoras universales, herramientas agrícolas, kits de insumos y abonos orgánicos que permitirán mejorar la calidad de los granos andinos, incrementar la fertilidad de los suelos y reducir el tiempo y el esfuerzo en las labores de cosecha y poscosecha. Asimismo, estos implementos contribuirán a elevar la productividad, fortalecer la economía familiar y promover una agricultura más sostenible.
La iniciativa forma parte del proyecto «Recuperación del Uso Sostenible de la Agrobiodiversidad», ejecutado por la Gerencia Regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental, que interviene en las provincias de Anta, Acomayo, Canas y Paruro. En estas jurisdicciones, más de 1100 agricultores conservacionistas trabajan en la protección de diez cultivos emblemáticos del Cusco: papa, oca, mashua, olluco, maíz, tarwi, quinua, cañihua, frijol y kiwicha.
Además de la entrega de bienes, el proyecto contempla asistencia técnica permanente, capacitación especializada, fortalecimiento de organizaciones conservacionistas y el impulso de cadenas productivas que agreguen valor a los cultivos andinos, promoviendo una agricultura competitiva y respetuosa del medio ambiente.

Durante la ceremonia, el gobernador regional, Werner Salcedo Álvarez, destacó que la inversión en el agro representa una apuesta por el desarrollo de la región, la protección de las semillas nativas y la generación de mayores oportunidades para las familias rurales.
«Cada trilladora, cada herramienta y cada kit que entregamos representa una oportunidad para que nuestros agricultores produzcan más, generen mayores ingresos y continúen preservando la riqueza agrícola que heredaremos a las futuras generaciones», enfatizó la autoridad regional.
