En Cusco, a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, se ubican los siete viveros de Orccoma y Llusco, donde actualmente se producen más de 1 200 000 plantones de especies nativas como q’euña, q’olle y chachacomo, con el objetivo de recuperar más de 3500 hectáreas degradadas en la provincia de Chumbivilcas.
Los plantones de estas especies nativas contribuirán a la regulación hídrica, el control de la erosión y la preservación de la biodiversidad. Con estas acciones, Chumbivilcas se integra al objetivo de la gestión regional que proyecta producir más de 30 millones de plantones para 2027.

“Estamos trabajando para plantar un árbol por cada uno de los más de 30 millones de peruanos, con el mensaje de cuidar el país desde el ombligo del mundo”, destacó la máxima autoridad regional de Cusco, subrayando la importancia de la participación comunitaria en el trabajo medioambiental.
Estas acciones de recuperación de ecosistemas degradados buscan mitigar y controlar los efectos del cambio climático, impulsar la transición energética y fortalecer el territorio, mejorando las condiciones socioeconómicas de la población.
Los proyectos liderados por la Gerencia de Recursos Naturales y Gestión Ambiental de Cusco serán también una fuente de ingresos sostenibles para las comunidades, ya que tras la intervención institucional podrán mantener la producción de plántulas como actividad económica permanente.
