Esteban Anaya López, productor de cacao en la comunidad de Irapitari, ubicada en el distrito de Kimbiri, provincia de La Convención, en la región de Cusco, ha logrado producir más de 3 toneladas de compost utilizando los restos de sus cosechas y estiércol de animales.
El productor tiene la intención de incorporar este abono orgánico en sus parcelas de cultivo de cacao. Además, planea complementar su uso mediante la aplicación de abono líquido a través de un método conocido como drench, que consiste en una mezcla de nutrientes disueltos en agua.

Esta técnica permitirá que las raíces de las plantas absorban los nutrientes de manera eficiente, lo que a su vez contribuirá a la recuperación, fortalecimiento y mejora de la producción de sus cultivos.
“Yo vengo trabajando con el cacao desde hace 45 años, no aplico herbicida, todo es abono orgánico, y gracias al apoyo técnico del Proyecto Recuperación de Suelos del Provraem hemos elaborado el compost y tengo listo mi abono orgánico en líquido. Estoy contento porque mi cacao me está dando resultado: además, ya estoy elaborando pasta de chocolate, y con la venta de mis productos educo a mis hijos”, detalla Esteban Anaya.

Para la elaboración del compost se utilizó restos de cosecha de cacao, seudotallos de plátano, leguminosa como kudzú, ortiga, estiércol de cuye, aserrín, ceniza, EM. (Microorganismos Eficaces); y para el abono líquido utilizó el guano de isla, sulfato de potasio, ácidos húmicos y mallki.

Cabe mencionar que el Proyecto Especial de Desarrollo del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Provraem) le brinda asistencia a Esteban Anara.
