Por: Rodolfo Ardiles Villamonte
Precios en picada y muertes por heladas
Con la libra de lana de ovino a tan solo 50 céntimos y las heladas causando la muerte de los animales en los Andes, la situación de los ovinocultores peruanos se ha vuelto crítica. Tanto es así que algunos productores en Concepción, Junín, han optado por quemar la lana debido a la falta de mercado y el bajo valor de su producto. La falta de crédito accesible y a intereses adecuados complica el panorama, obligando a muchos productores a almacenar su lana a la espera de mejores precios. Ante esta realidad, resulta urgente adoptar estrategias que incrementen la rentabilidad de la crianza de ovinos en el país.

Compras estatales ¿parte de la solución?
El Ing. Omar Teodoro Príncipe Patilla, miembro del Colegio de Ingenieros del Perú y especialista en la materia, resalta que una medida esencial para mejorar la situación de los ovinocultores son las compras estatales. Según explica, la lana de ovino que se produce en el Perú es gruesa y no tiene mercado exterior, pero puede utilizarse para la elaboración de frazadas, principalmente, así como en chompas escolares.
“Las compras estatales de frazadas y otros artículos que utilicen lana de ovino podrían reactivar el sector. Tenemos un producto nacional que puede reemplazar los materiales sintéticos que actualmente se importan”, señala el Ing. Príncipe. Además, destaca la necesidad de establecer un mecanismo de compras claro y eficiente para aprovechar este mercado, involucrando a ministerios como Interior, Defensa, Inclusión Social, y Educación, que podrían adquirir frazadas y chompas escolares hechas con lana local.

Reorientación productiva hacia lana fina y carne
Por su parte, el Méd. Vet. Zoot Edgard Manuel Guzmán Collado, hasta entonces director general de Desarrollo Ganadero del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, quien renunció el 21 último, propone la introducción progresiva de material genético orientado a la producción de lana fina y carne, reconociendo que el mercado demanda fibras más finas que las actualmente producidas en el país. “El reciente Congreso Mundial de Ovinos en Perú puso en evidencia que el sector ovino nacional necesita adaptarse a las exigencias del mercado”, comenta el Méd. Vet. Guzmán. Para facilitar esta transición, propone la habilitación de créditos preferenciales a través del fondo Agroperú, administrado por Agrobanco, con un interés del 3.5 % anual y un periodo de gracia que permita a los productores iniciar la reorientación productiva.

Razas especializadas
El Ing. Príncipe Patilla también enfatiza la necesidad de diversificar la producción ovina, sugiriendo la adopción de razas especializadas en la producción de carne y la posibilidad de integrar otras especies en áreas actualmente dedicadas a la ganadería ovina. “La reconversión de la ganadería ovina no debe limitarse a la lana. La producción de carne es una opción viable, pero requiere un enfoque hacia razas y mercados específicos”, afirma.
Errores pasados y responsabilidad compartida
Según el Ing. Príncipe, la crisis en el sector es resultado de decisiones erradas y tardías tanto por parte del Estado como de los productores. La falta de una prospección de mercado y la demora en la reconversión hacia razas mejoradas para lograr lanas más finas, menores a 21 micras, son factores que agravaron la situación.
Por su parte, el Méd. Vet. Guzmán Collado destaca el papel de entidades como Perú Compras, que facilitan la incorporación de fibra de alpaca y lana de ovino en prendas institucionales a través de Fichas de Homologación.
“Desde el Midagri se ha generado la Ficha de Homologación de chompas escolares con 30 % de fibra de alpaca (Resolución Ministerial N.° 0152-2022-Midagri). A esta prenda hay que sumar frazadas con lana de ovino y casacas y chalecos rellenos con fibra de alpaca”, concluye.
