El Senamhi ha publicado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de quinua correspondiente al trimestre abril-junio de 2025. Se prevé que, en la sierra centro y sur, las lluvias fluctuarán entre niveles inferiores, normales y superiores, mientras que las temperaturas diurnas y nocturnas oscilarán entre rangos normales e incluso superiores. Asimismo, durante los meses de mayo y junio, se anticipan periodos secos en la sierra occidental.
Sierra central
Durante el trimestre abril-junio, se prevé un riesgo agroclimático que oscilará entre alto y medio, debido a las condiciones climáticas pronosticadas. En abril, las lluvias superiores a lo normal favorecerán la disponibilidad hídrica para el llenado de los granos. Sin embargo, estas condiciones podrían incrementar el riesgo de problemas fitosanitarios, como el mildiu, además de no descartar la posibilidad de granizadas que podrían dañar la estructura de las plantas.
Para mayo, se espera la persistencia de lluvias con acumulados por encima de su promedio histórico, lo cual podría perjudicar el proceso de secado del grano en planta, retrasando su maduración, una etapa crítica previa a la cosecha. En cambio, durante junio, las lluvias estarán por debajo de lo normal, lo que facilitará el secado natural de los granos en el campo y optimizará las labores de cosecha.
En cuanto a las condiciones térmicas, se espera que las temperaturas mínimas y máximas estén por encima de sus valores normales, lo que reducirá el riesgo de heladas que podrían afectar el cultivo en etapa de llenado, al mismo tiempo que favorecerá el desarrollo fisiológico y el secado progresivo del grano.
Sierra sur y altiplano
Entre los meses de abril y mayo, se espera que en la sierra sur y el Altiplano persistan lluvias de intensidad normal a superior, condiciones térmicas diurnas y nocturnas cálidas, lo que generaría condiciones de alta humedad. Esta humedad podría retrasar la fase de grano pastoso y dificultar el secado adecuado de los granos, lo que pone en riesgo las actividades de cosecha. Además, las condiciones favorables para la humedad podrían incrementar la presión de plagas como la pollilla de la quinua y pudrición en granos, afectando negativamente la producción final del cultivo.
Debido a estos factores, se estima que el nivel de riesgo será alto a medio durante este período. Por otro lado, en junio, el nivel de riesgo disminuirá, alcanzando un nivel bajo, ya que los campos se encontrarán culminando labores de post cosecha e iniciando el descanso de terrenos, lo que reduce la probabilidad de afectaciones.
