El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) presentó el riesgo agroclimático para el cultivo de frijol para el período junio-agosto 2021. En la costa norte y sur se presentarían temperaturas máximas y mínimas entre normal e inferior a su climatología, por lo que el riesgo agroclimático variaría dependiendo de la etapa del cultivo.
Costa norte
Durante junio y julio, se esperarían temperaturas máximas y mínimas entre normales e inferiores a su variabilidad climática. Para este periodo, se estima un nivel de riesgo agroclimático bajo que se podría incrementar, debido a las bajas temperaturas pronosticadas afectando al cultivo que se encontraría al final de su desarrollo vegetativo e iniciando prefloración y floración en algunas zonas productoras de Lambayeque y La Libertad.
En agosto, las temperaturas mínimas continuarían entre normales e inferiores a su climatología, mientras que las temperaturas máximas previstas sobre sus valores históricos favorecerían a las parcelas que iniciarían siembras hacia finales de agosto en Ancash y La Libertad.
Costa sur
Durante junio, se esperarían temperaturas mínimas y máximas dentro de sus valores normales, época en la cual el cultivo de frijol transcurriría entre prefloración y floración en zonas productoras de costa sur como en Arequipa, por lo que se estimaría un nivel de riesgo agroclimático entre bajo a moderado. Sin embargo, en aquellas parcelas agrícolas cuyas siembras se realizaron entre los meses de marzo y abril, el cultivo se encontraría entre las etapas de plena floración e inicio de formación de vainas, alcanzando un nivel de riesgo agroclimático muy alto, si no se prevé las labores de riego requeridas por el cultivo (zonas productoras de Ica).
En julio, se prevé temperaturas máximas y mínimas por debajo de sus valores normales en gran parte de la costa sur, estas condiciones climáticas podrían incrementar el riesgo en aquellas parcelas que aún se encuentren en etapas críticas como formación y llenado de granos.
Hacia agosto, las temperaturas máximas sobre sus valores normales y mínimas por debajo de su promedio histórico, no tendrían impactos significativos en parcelas agrícolas que estarían próximas a maduración y cosecha.
