Nuestro país posee más de 50 variedades de ají (Capsicum), un ingrediente del cual depende gran parte de la sazón peruana al darle ese toquecito de picor a las comidas. Entre las variedades que más resaltan, destacan el ají amarillo, el ají charapita, el ají limo, el cacho de cabra, entre otros.

A continuación presentamos los los platos cuya magia depende de este singular ingrediente:
Tiradito: mezcla de influencias peruanas y niponas, este plato consiste en un conjunto de tiras de pescado fresco y crudo condimentado con especias. Se cree que su origen estaría en Piura, y que su nombre provendría del término “estiradito”, en alusión a las láminas de pescado. Estos finos trozos, a menudo de lenguado, son marinados con ají amarillo, ají limo, ají limo rojo, sal, jugo de limón y hielo. Se sirve acompañado de camote y choclo.
Cebiche de pato: muy popular en el norte chico de Perú, consiste en trozos de pato cocido, sazonados con ají amarillo, pedacito de ají limo licuado, ajo, cebolla, jugo de limón, naranja agria, sal y pimienta. El resultado es suculento. Se disfruta con arroz y yuca. Pero también es posible comerlo con una buena porción de frejol.
Ají de gallina: es un delicioso platillo salado y ligeramente picante que heredó su textura de un postre europeo. Se hace a base de pan, gallina deshilachada, leche, ají amarillo, ají panca, palillo y pecanas. Se sazona con sal, pimienta y comino al gusto. Dicen que el ají de gallina no es ají de gallina sin su guarnición de arroz, papa, queso rallado, una tajada de huevo y su picantito tradicional.
Papa a la huancaína: un plato sencillo, pero de sabor pleno. La suculenta crema que baña las papas recién sancochadas surge de la generosa fusión de queso y salsa de ají amarillo. Un manjar que cae a pelo como entrada o como piqueo. Se cree que surgió en el siglo XlX, en medio de la construcción del Ferrocarril Central, en Huancayo. Las mujeres huancaínas -de ahí derivaría su nombre-, conmovidas por el arduo trabajo de los obreros, se las ingeniaron para llevarles viandas, entre ellas suculentas papas cubiertas por esta salsa especial. Por otro lado, se cree que fue una moradora quien inventó y comenzó a vender este potaje a los trabajadores.
Tacu Tacu: esta combinación de menestras (frejoles) y arroz habría llegado a América junto con los migrantes africanos que los españoles trajeron al continente. Una vez aquí, el preparado añadió a su receta el extraordinario ají amarillo, con lo que resultó el popular Tacu Tacu. Hoy, el aderezo se prepara de la siguiente manera: ajo molido, tomate picado, cebolla picada en cuadritos, ají amarillo, sal y pimienta. Se presenta con huevo frito, lomo saltado o mariscos.
