La Fundación del Premio Mundial de la Alimentación (World Food Prize Foundation) distinguió a la Dra. Gabriela Burgos, científica peruana del Centro Internacional de la Papa (CIP), como una de las Top Agri-food Pioneers (TAP) por su trabajo pionero en el desarrollo de papas y camotes biofortificados para combatir la anemia y otras formas de malnutrición.
El programa TAP reconoce a innovadores excepcionales que impulsan soluciones transformadoras para enfrentar los desafíos mundiales de la seguridad alimentaria y la nutrición, e integra una creciente red de agentes de cambio en la agricultura promovida por la Fundación.
Durante más de dos décadas, la Dra. Burgos ha promovido el uso de cultivos básicos como herramientas para mejorar la nutrición, contribuyendo a convertir la papa y el camote en recursos clave para combatir el hambre oculta. Su trabajo se ha centrado en incrementar la concentración y la biodisponibilidad de micronutrientes esenciales, como el hierro, el zinc y la provitamina A, en cultivos que forman parte de la alimentación diaria de millones de personas.
Entre sus logros más destacados se encuentra el liderazgo en el desarrollo y la validación de papas biofortificadas para combatir la anemia, una enfermedad que afecta de manera desproporcionada a mujeres y niños en los Andes y otras regiones del mundo en desarrollo.
La Dra. Burgos dirigió los primeros estudios en humanos que demostraron que el hierro presente en la papa es altamente biodisponible y que estas variedades aportan cantidades significativamente mayores de este micronutriente que las variedades convencionales. La investigación demostró que estas papas pueden proporcionar hasta la mitad del requerimiento diario de hierro de las mujeres que viven en regiones donde el consumo de papa es elevado.
Actualmente, la Dra. Burgos lidera los esfuerzos para promover la adopción de variedades de papa biofortificadas con hierro en la sierra central del Perú, donde la anemia continúa siendo un importante problema de salud pública. Uno de los principales atributos de esta innovación es su sencillez: las mujeres y los niños no necesitan incorporar nuevos alimentos ni modificar hábitos alimentarios establecidos durante generaciones. Basta con consumir variedades biofortificadas en lugar de las convencionales dentro de su alimentación habitual.
Al ofrecer mayores niveles de hierro a través de un cultivo básico ampliamente aceptado por la población, estas variedades representan una solución práctica y escalable para contribuir a la reducción de la anemia en algunas de las comunidades más vulnerables del mundo.
La Dra. Burgos se une así a un grupo internacional de innovadores reconocidos por la Fundación del Premio Mundial de la Alimentación por sus contribuciones al fortalecimiento de la seguridad alimentaria mediante la ciencia, la tecnología, las políticas públicas y el emprendimiento. Este reconocimiento destaca tanto sus logros científicos como su visión de un futuro en el que los cultivos básicos actúen como sistemas sostenibles para suministrar nutrientes esenciales.
A medida que estas variedades avanzan desde los campos experimentales hasta las parcelas de los agricultores y las mesas de las familias, el trabajo de la Dra. Burgos abre nuevas posibilidades para mejorar la salud y la nutrición de miles de familias en los Andes y, en el futuro, de millones de personas en las principales regiones productoras de papa del mundo.
